Mostrando las entradas más recientes con la etiqueta relaciones Mostrar las entradas más antiguas
Mostrando las entradas más recientes con la etiqueta relaciones Mostrar las entradas más antiguas

Ausencia

| 0 motivos para comentar




Ausencia:
1. Falta de una persona del lugar donde habitualmente esta.
2. Falta o privación de alguna cosa.
3. Abstracción de una persona de la realidad que le rodea.
4. No estar una persona o cosa en el lugar donde debía.


Parece mentira como nos acostumbramos de rápido a las cosas; este fin de semana falta él, se ha ido a Madrid a pasar el fin de semana con sus amigos, familia, salir, entrar...lo que toca y, a pesar de haber estado mucho más tiempo en mi vida sin dormir a su lado, sin tenerle cada día, la noche de ayer se me hizo extraña y eso que tenía a mi hombrecito a mi vera, encantado de dormir con su mami tanto tiempo después!
Sin embrago, la casa quedó desnuda, el sofá se volvió a hacer gigantesco y la cama para nada el mejor lugar donde retirarme a descansar ya que su ausencia, era mayúscula.


Desconfianza: es la falta (ausencia) de credibilidad en una persona o cosa.


Es difícil explicar porque, además de notar tantísimo su ausencia, la desconfianza es el segundo sentimiento predominante. Recelo de que me esté diciendo la verdad, recelo de saber si estará haciendo lo que dice que hace, de si hará más de lo que dice. Miedo de que se lo pase demasiado bien, no estando con otra mujer, no hace falta, la competencia de las relaciones no son sólo las infidelidades; el hecho de que se divierta demasiado, de que no extrañe nada, de que no anhele regresar a su lugar, de que el sentimiento de plenitud sin mi sea pleno, puede llegar a ser tan o más dañino que una cana al aire porque  el resultado es el mismo: no valorar lo que tiene, preferir lo que no tiene.


Rabia: enfado grande y violento, generalmente producido por un hecho que ocurre de forma distinta a como se esperaba.


Es una sensación que viene y va, aunque desconozco el motivo. Cólera porque simplemente este de fiesta; furia porque esté de fiesta y yo no; enojo porque pueda estar de fiesta sin mí; rabia porque sí, sin más ya que no espero ninguna reacción en concreto, es más, le ánimo a salir de fiesta, a que vaya de visita, pero cuando lo hace...me supera. Es una situación que me supera; porque ya otras fiestas dejaron huella, porque otras noches marcaron diferencias.


Impotencia: falta de fuerza, poder o competencia para realizar una cosa o hacer que suceda.


Creo que ese sentimiento, en ocasiones, también hace acto de presencia. Por no poder hacer que realmente me eche de menos, tanto como para no salir; como para estar pendiente de mí, como para hacerme ver que realmente, me extraña. 


Venganza: respuesta a una ofensa o daño recibido con otra ofensa o daño dirigido a la persona que lo ha hecho.


Y ¿qué me ha hecho?
Puede que sea lo de menos, la realidad es que pienso en como hacerle sentir como me siento yo. Y ¿cómo me siento yo? con unos sentimientos entre mezclados de añoranza, miedo, rabia, impotencia, desconfianza, venganza.
Trato de no pensar; de no darle vueltas y  vueltas una y otra vez; trato de no preguntarme que estará haciendo, con quién y dónde; trato de imaginarme cómo será nuestro reencuentro y sólo consigo sentir en mi interior mi pecho y estómago ardiendo, de ira; y de verás que no acabo de entenderlo...pero no puedo evitarlo.


¿Deberían poder más mis ganas de estar con él, de amarle y tenerle entre mis brazos que las ansias de devolverle, aunque sea por un instante, la pelota?
Probablemente, deberían, pero no puedo...en este punto aparece el orgullo y de eso, tengo un rato.


Y lo peor de todo es que hoy me lo he pasado bien; no he estado sola a penas un minuto, no he parado, me he reído, he disfrutado y las horas han pasdo rápido. 
Y sin embargo...
Leer más...

Protagonista de mi cuento de hadas

| 0 motivos para comentar


Estoy en mi habitación de hotel en Nueva York, detrás de mi duermen mi sobrino y mi hijo, uno en cada cama, ya veremos donde duermo yo.

Hemos venido de viaje familiar con la familia que es como una continuidad de nosotros mismos; para esta ocasión les he bautizado: Los Soprano y nosotros somos Los Corleone, para un guión que tengo medio preparado para posteriormente realizar el video y demás.

Hemos llegado este medio día, hasta ayer por la mañana yo estaba en Madrid.

Tras el traumático viernes noche y el peor desenlace el sábado...el domingo volé a la capital a primerísima hora de la mañana. Yo tenía el billete para salir a las 11 y me aventuré a ir al aeropuerto a las 6:30 para probar suerte y que me dejarán viajar en el de primera hora: 7:45. Pude subir, quedaban pocas plazas, pero quedaban.
Decidimos que trataría de salir antes cuando hablamos el sábado a la noche, conversación que acabó bien obviamente, aunque no es que discutieramos por supuesto, acabo bien porque pude expresar, a trompicones eso sí, mi estado de mierda; estado que tras escribirlo en mi blog y leerlo él, conseguí dañarle y crearle un mar de confusiones más grande que el mío propio. Pero acabó bien...

El domingo, el reencuentro fue como todo lo que llevo viviendo con él: un cuento de hadas y, como todo buen cuento de hadas, resulta familiar, natural, sencillo.

Lo supé, cuando comenzaron a hinundarme todos esos miedos, todas esas dudas, supe que estaba total e irrebocablemente enamorada de él.
Hasta ese momento, sentía que mi sangre hervía cuando le escuchaba, cuando le miraba, cuando me tocaba, podía darme cuenta de que comenzaba a sentir algo preocupante por él, sin embargo, me dejó traspuesta darme cuenta de un modo tan repentino y desafortunado, de que ya estaba enamorada por completo.
Y es así...no veo nada más allá de él; me tiene loca, me vuelve loca, me puede.

El domingo no salimos de casa y no nos hizo ninguna falta. Nos pasamos las horas haciendo el amor, abrazados, besándonos, acariciándonos, mirándonos a los ojos, repitiendo como dos colegiales lo mucho que nos amábamos y volviendo a hacer el amor. Creo que conseguimos ver una película del tirón y la otra retrocediendo cada tanto, debido a las interrupciones que provocabamos con besos, besos y su continuación. 

Me hizo la comida.
Nunca antes me habían preparado la comida y más, de ese modo.
Se había quedado con todo lo que me gustaba: el vino, Cune, pescado y ensalada de queso de cabra; así que el menú fue hecho a mi medida. De postre me lo comí a él. Jamás degusté una comida tan rica de principio a fin!

Dormimos abrazados, entrelazados, sientiéndonos muy cerca. Y dormimos del tirón, los dos.
El lunes lo pasé esperando que volviera del trabajo, supuestamente trabajando en su casa pero, últimamente se me hace un mundo concentrarme, sólo puedo pensar en él, en lo feliz que me siento a su lado, en las ganas que tengo de estar con él, en los detalles que hacen que me vuelva loca, en su mirada, en sus labios, en su sonrisa, en su risa, en la manera que tiene de llamarme ¨princesa¨; en él, solo logro pensar en él.
Cuando llegó, tarde y preocupándome...no tardé demasiado en tirarme de nuevo en sus brazos y besarle, otra vez...
Las horas pasaron, nuevamente, entre una salida corta, una cena hecha a medias, besos, risas, confesiones, preguntas, charlas y más besos, para acabarla con sexo del bueno...como me gusta su manera de hacerme el amor o practicarme sexo según el momento. Esa noche fue amor lo que me daba y no nos cansamos de repetirnos el uno al otro cuanto nos queremos.

Martes...despedida. 
Mal, que va a ser, lo llevo mal.

Lo que sucede en mi vida si no esta él, carece de importancia ahora mismo y eso que no es nada aburrido (no tengo luz en casa), pero aborrezco hablar de otra cosa que no sea él.
El miércoles viajé a Nueva York, es decir, ayer. Desde que subí traté en 3 ocasiones de tener conexión desde los cielos para comunicarme con él, aterricé y ya no solté el móvil...esta siendo de locos, para seguir con la misma filosofía. Creo que no pasa las horas a pesar de que no hay una que no tenga noticias suyas por mail, por sms, por skype, por facebook...me ayudan a pasar el trance de no tenerle a mi lado, pero sólo ayudan..

El jueves día 1 nos encontraremos en Ibiza para pasar juntos las vacaciones de Semana Santa, no veo el momento de que llegué ese día. Y podré estar con él 5 días del tirón!, ahora mismo eso es un sueño ya que vive en Madrid y me resutla difícil tenerle tanto tiempo para mi, seguido.

Sé que es pronto, sé que se considerará de locos pero yo no puedo y, sobre todo no quiero seguir separados; me mudo yo!, no tengo problema, con Jr obvio, hay cosas que no merecen comentarse.
Lo único que se a ciencia cierta es que necesito tenerle a diario conmigo.

Hace tiempo, cuando escuchaba que alguien ponía la quinta en situaciones como la que me esta tocando vivir seguramente me decía que era una locura, que la gente no piensa con la cabeza, que esto o aquello.
Y ahora mírame, deseando compartir desde ya mi día a día con una persona que a penas lleva un mes siendo mi vida entera.
No tengo miedo de dar este paso, no me aterra las consecuencias de mudarme o que se mude y comencemos a vivir como una pareja, como una familia; no me supone un trauma pensar en 3 en lugar de en dos; no me resulta difícil dividir mis atenciones que hasta ahora eran sólo para Jr; no me acarrea problemas pasar a compartir espacio, intimidad, proyectos, ideales y sueños de futuro con él; sin embargo me apura la necesidad de tenerle, me deprime no poder disfrutarle cada día; me entristece tener que esperar cada semana hasta llegar a estar a su lado; no quiero pasar más días sin él. No quiero.

Un mensaje tirado en el espacio de una red social sin destino final:
¨Alguna princesa para tomar una copa esta noche por Madrid?¨... una respuesta nada intencionada...y tres semanas después estoy con el hombre de mi vida, sientiéndome como una princesa que ha encontrado a su príncipe azul.

Un cuento de hadas; protagonista de mi propio cuento de hadas.

Cuando el domingo me recogió en el aeropeurto, de camino a su casa me puso una canción diciéndome que esa era : ¨LA CANCIÓN¨, y sí, lo es. Yo creo que he encontrado a ese alguien...

¨Somebody¨ (Depeche Mode)


I want somebody to share
Share the rest of my life
Share my innermost thoughts
Know my intimate details
Someone who'll stand by my side
And give me support
And in return
She'll get my support
She will listen to me
When I want to speak
About the world we live in
And life in general
Though my views may be wrong
They may even be perverted
She'll hear me out
And won't easily be converted
To my way of thinking
In fact she'll often disagree
But at the end of it all
She will understand me
And I....

I want somebody who cares
For me passionately
With every thought
With every breath
Someone who'll help me see things
In a different light
All the things I detest
I will almost like
I don't want to be tied
To anyone's strings
I'm carefully trying to steer clear of
Those things
But when I'm asleep
I want somebody
Who will put their arms around me
And kiss me tenderly
Though things like this
Make me sick
In a case like this
I'll get away with it
And in a place like this
I'll get away with it
And I....
I want somebody

En castellano:

Quiero a alguien para compartir
Compartir el resto de mi vida
Compartir mis pensamientos más internos
Conocer mis detalles íntimos
Alguien que esté a mi lado
Y me de apoyo
Y a cambio
Ella recibirá mi apoyo
Me escuchará
Cuando yo quiera hablar
Sobre el mundo en que vivimos
Y sobre la vida en general
Aunque mis opiniones puedan estar equivocadas
E incluso puedan ser perversas
Ella me escuchará
Y no cambiará fácilmente
Mi manera de pensar
De hecho a menudo discrepará
Pero al final de todo
Me comprenderá
Aaaahhhhh....

Quiero a alguien que se ocupe
De mi apasionadamente
Con cada pensamiento
Y con cada aliento
Alguien que me ayude a ver las cosas
De una manera diferente
Y todas las cosas que detesto
Casi llegarán a gustarme
No quiero estar atado
A los hilos de nadie
Cuidadosamente trato de apartarme
De estas cosas
Pero cuando me duermo
Quiero a alguien
Que me abrace
Y me bese tiernamente
Y aunque cosas como esta
Me ponen enfermo
En un caso como este
Lo haré
Aaaahhhhh....
Leer más...

Estúpida Princesa 2ond part

| 0 motivos para comentar
Acostumbra a ser más sencillo escribir sobre las cosas que no marchan bien, no sólo por el hecho de que acostumbran a sucederse más seguido, sino porque necesitas escupir la mierda más rápido que las alegrías, esas, si se quedan dentro de ti, no duelen.




He hablado con él.
No he podido decirle nada. 
Me hubiera gustado.
Me lo ha preguntado.
Me lo ha preguntado varias veces, de diferentes maneras; a pesar de que me lo ha preguntado, he desviado y acabado con el tema, sin responderle. Vistiendo la realidad. Cambiando de tema.
Me decía, me ha repetido que me extrañaba, que quería que estuviera con él, que le gustaría que estuviera a su lado para abrazarme y besarme en ese momento. Se reía por sentirse ¨ñoño¨....y a cada palabra un puñal se me clava más, más, más hondo en el pecho, no era capaz de serle sincera, aunque quería con toda mi alma contarle como me sentía.

Ahora mismo, me duele amarle, porque siento que le amo.




Le culpo sin creerle, no le doy chance, esta juzgado desde ayer.
Le hago cargo de los pecados que el otro cometió.

Cuando aquél, el cabrón que me dejo como ahora estoy, decía cualquier cosa...la mentira estaba detrás, esa fue mi realidad durante mis últimos años: un mundo de mentira; y lo sumo a mi momento actual.
No soy capaz de ver sinceridad más allá de mis palabras, las suyas no salen de mi boca.

Llamada de teléfono:

Príncipe: ¨te extraño un montón:
Princesa: silencio.....¨y yo lindo¨.
Voz interna de la princesa: ¨no te creo, no es verdad; hasta las 11 de la mañana?; pues si que me echabas de menos...y a saber con quien calmas esa nostalgia¨

Me da vergüenza escribirlo, pensarlo no lo puedo evitar...desconfío de mi sombra.
Y no han sido 5 minutos de conversación, mientras él me hablaba, yo trataba de acallar esas voces.

Voz interna de la princesa: ¨ja! que te va a decir ahora?...son todos iguales; realmente crees que te quiere? que te echa de menos?, tú eres la única estúpida que has vuelto a creer en los cuentos de hadas, despierta!"

Jamás, jamás fui de esta manera; siempre critiqué estas actitudes; cuando comencé hace tiempo con el que hoy ha dejado tantísima mierda dentro de mi, luchaba para que esto no nos matara, viniendo de él; ya se sabe, el ladrón siempre cree que los demás son de su misma condición...y nos mató.
Llegué a perder la cuenta de los días y noches que acepté vivir en ese mundo paralelo: primero él desconfiaba de todo lo que salía de mi boca, de cualquier cosa que yo hiciera y con el tiempo yo dejé de hablar, deje de hacer, eso pareció ser lo correcto, lo que le hacía feliz y sólo vivía esperándole sumida en esa realidad en la que yo me refugiaba y convertía sus mentiras en mis verdades, respuestas a preguntas que no le hacía por miedo a oír la verdad; era menos doliente, más fácil de sobre llevar. No estaba ciega...simplemente, miraba con otros ojos. 
Cuando me asomaba a la puerta era motivo de distanciamiento, lo que nos llevo poco a poco a distanciarnos más. 
Hasta que me enfrenté a la verdad y conseguí salir de ese pozo de mierda que ahora pretende volver a comerme.






Me mataba cada sonido que venía del teléfono, cada hilo de su voz, por no poder contarle que ayer me moría. Sabiendo que era un sin sentido, no pretendía preocuparle, quise luchar con el veneno que llevo dentro y quiero vencerle, pero esta siendo a muerte esta guerra que se esta llevando dentro de mi.

Y sé que no es él, sé que soy yo...son las huellas de un pasado roto, de un amor corrupto, de un amor que presumió de todo, menos de ser amor.

La puta madre....no puedo dejar que aquello que acabo conmigo una vez, vuelva a vencerme. 
La puta madre...no debería tener la misma fuerza, sólo son huellas...he de poder con ellas.



Lo siento.....

Significado de Sandra y Orígen:
Naturaleza emotiva, amable y condescendiente. Suave, cordial, sagaz. Ama la armonía de las formas y los métodos persuasivos. Le gusta sentirse alabado.
Insistente. Se expresa en la independencia de acción y en la originalidad de conceptos. Ama los modales distinguidos, la ropa de calidad, todo lo que tiene valor.
Es mente de pensamiento amoldable. Se expresa como pensador liberal y fácil de congeniar, muestra facilidad para dar forma grata a las creaciones de una imaginación siempre fecunda. 
Ama las cosas del amor, del honor y de la familia.
Podría destacar en profesiones como orador, escritor, actor, pintor, músico, humorista, hostelero, comediante, estilista o comerciante.

No estoy haciendo honor a nada que corresponda con mi santoral....

Sandra: nombre femenino de origen griego.
Significado: protectora, vencedora
Festividad: 20 de Marzo.
Derivado de Alejandra, concretamente diminutivo del italiano del que se ha tomado la segunda parte.
Es curiosa, femenina y sociable.
También es segura de sí misma y muy creativa en todas las áreas de su vida.
Le gusta estar rodeada de sus afectos.
Siente una gran atracción hacia las actividades artísticas y creativas.
En el amor, a veces, es un poco exigente pero cuando se enamora, da lo mejor de sí misma.


Se puede saber donde me estoy escondiendo?



Leer más...

Estúpida Princesa

| 0 motivos para comentar



Significado de pareja:

Significado de enamoramiento:
Excitar en alguien la pasión del amor.
Amor: sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.


Significado de miedo:

Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.
Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.

Significado de celos:
Los celos son una respuesta emocional, mental y conductual que surge ante la percepción de parte de la persona "celosa" de una amenaza externa que pone en peligro una relación personal importante con la persona "celada".

Significado de desconfianza:
Falta de confianza.
La confianza es la esperanza firme que se tiene de alguien o algo.
Seguridad que alguien tiene en sí mismo.

Significado de orgullo:
Arrogancia, vanidad, exceso de estimación propia, que a veces es disimulable por nacer de causas nobles y virtuosas.

Significado de obsesión:
Perturbación anímica producida por una idea fija.

Significado de posesivo:
Dominante y absorbente en la relación con otra u otras personas. Un amante posesivo.

Significado de veneno:
Sustancia que, incorporada a un ser vivo en pequeñas cantidades, es capaz de producir graves alteraciones funcionales, e incluso la muerte.
Cosa que puede causar un daño moral.
Afecto de ira, rencor u otro mal sentimiento.


Significado de socorrer:
Ayudar, favorecer en un peligro o necesidad.
Dar a alguien a cuenta parte de lo que se le debe, o de lo que ha de devengar.
Acogerse, refugiarse.

Significado de podrido:
Dicho de una persona o de una institución: Corrompida o dominada por la inmoralidad.

Significado de ayudar:
Auxiliar, socorrer.
Hacer un esfuerzo, poner los medios para el logro de algo.
Valerse de la cooperación o ayuda de alguien.



Estoy totalmente vendida.
No lo sabía.
No podía intuir que ya se venía, que ya estaba por llegar, que había llegado.
Estaba eufórica, exaltante, no cabía en mi. 
Pero creí que este estado de alegría inmensa duraría más, que no dejaría que otra clase de sentimientos menos agradables vinieran para quedarse.


Mi príncipe.
Él, que llegó sin avisar, sin ni siquiera preguntar si yo estaba realmente preparada, algo que, al aparecer, nunca se está demasiado preparado; él, que ha conseguido un imposible, que ha echado por tierra todos los logros del anterior; él, que devolvió el sol a mis días y el sonido de la risa a mi vida.


Aquél que sólo dejó tras de sí penumbras y llantos. Que consiguió que me escondiera tras un muro.Que trajo la oscuridad a mis días y el sonido del silencio a mi vida.


Confíe que mi príncipe arrasara con todo con su aparición pero no contaba con las huellas.


Me puede el miedo.
Me paraliza, me transforma, se las ingenia para que no sea la misma.
Celosía es mi apellido y pesa, pesa tanto que la carga a penas me deja dar un paso.
Mi sombra, mi enemiga.
Mi mente se nubla y lo  que puedo llegar a ver no son más que nubarrones, truenos y aviso de tormentas.
Estoy podrida, es tanto el veneno que me come por dentro después de tantos años de ir alimentándolo a solas, que no puedo ganar una batalla contra él; me rindo antes de empezar, le dejo hacer y me duele.
Siento un orgullo que me quema por dentro y soy consciente de estar volcando mis frustraciones, mi venganza y, sobre todo, mi pánico, en mi príncipe.


No sabía cuan las huellas serían peor que el daño que las propicio, pero lo son, mucho peor. Porque no son justas para mí, no son justas para él. Consiguen que aquél siga dominándome aún sin recordarle, sin ni siquiera querer borrarle, mi odio hacia ese , desapareció, no siento nada, pero sus huellas provocan que resurja mi repugnancia por aquél y no tenga más que sus huellas en mi interior.






Nunca fui así...cobarde.
En mi garganta se acomoda la suma de todo y no puedo pronunciarme, no consigo expresarme y actúo como jamás fui.


Mi príncipe se ve afectado por algo totalmente ajeno a él; ni siquiera encuentro la valentía necesaria para hacerle mi confidente, sólo noto el veneno en mis venas y, sin pretenderlo, el afán de protección, me obliga a escudarme; volverme intolerante hacia actitudes no nuevas, pero sí distintas.


Aquél sigue haciendo daño aún sin estar ya ni en mis recuerdos; sé que no debo dejarle ganar, menos de este modo, pero estoy petrificada. 


No imaginaba que mi ciego enamoramiento fuera así...tan real y grandioso.
Sentí ilusión, alegría, pasión, amor...sí, amor también sentía, lo supe en seguida...pero sin conocer, a ciencia cierta la existencia de huellas, sí era consciente de que cuando sucediera que conociera a alguien, no sería la misma; suponía que iría más precavida, más cautelosa; sin embargo, mi príncipe llegó al fondo, demasiado rápido para lidiar con las huellas....estás se han hecho marcas demasiado reales, no sé si podré combatir con ellas.


Y ahora me veo sin atender sus llamados por un rencor que arde dentro de mí por causas ajenas a él y por miedos instalados con los que no soy capaz de lidiar.
Envía sms y sólo consigo llorar y sentir que no puedo respirar, mi garganta esta plena de temores.


No quiero sufrir.
Joder, cuanto daño me hizo que recién ahora me doy cuenta.
Ahora que me enamoro y quiero disfrutarlo soy incapaz de sentir; sentir sin que nada nuble mis sentidos.
Demasiado miedo. Demasiado insegura. Demasiado reacia a creer. Demasiado perpleja de creer en la posibilidad de que me quiera. Demasiado acostumbrada a estar sola para dejar que algo dure un poco más. Demasiado cobarde para intentarlo.
Demasiado daño. Demasiado.Demasiados temores. Las cicatrices sin ser visibles, son demasiadas.


Tengo miedo, mucho miedo de que vuelvan a hacerme daño. 


No quiero sufrir más.








Leer más...

¨Princesa¨

| 0 motivos para comentar
El significado  real de la palabra ¨princesa¨: miembro de una aristocracia gobernante o nobleza. Normalmente es un título asociado a la realeza, siendo usado por hijos del rey.

Estereotipo, cliché,  de ¨princesa¨: lindas muchachas, de piel blanca, melena larga y sedosa, normalmente rubia; humilde, bondadosa y que siempre es rescatada por un príncipe (azul?!), tan hermoso como ella.

De pequeñas nos queman tanto la cabeza con los cuentos de hadas que, lamentablemente, acabamos creyéndonos que nuestro príncipe aparecerá algún día a lomos de un caballo blanco para montarnos con él y desaparecer para ser felices por siempre más.
Desde hace ya mucho tiempo, yo dejé de creer en los príncipes, las princesas y los cuentos de hadas en general.

Pero....las cosas pasan, así, sin más, cuando menos te lo esperas, de la manera que menos te imaginas; lo sé, estas frases también son un ¨cliché¨.

Situemonos: sábado media tarde, yo en casa como siempre conectada, cotilleando una nueva red social en la que me había dado de alta por curiosidad, ya que, como su nombre indica: ¨beautifulpeople¨, sólo admiten a ciertos interesados, se supone también, en función a su belleza (ejem) y porque quería escribir en mi otro blog un post sobre redes sociales ¨diferentes¨ que se encuentran por la red.
Habiéndonos situado ya, seguimos: de repente no sé si en un grupo al que me uní, en su muro, si eramos ya amigos o no, de serlo quien invitó a quien...el hecho es que ví una invitación general de un tipo que decía más o menos así:


Sr.: ¨Alguna princesa para ir a tomar algo esta noche?¨; y ni corta ni perezosa respondí...por el juego, porque la invitación, de haber estado en Madrid, porque no, total no tenía nada más que hacer...y lo que vino después....

1dialogo
CM Capture 5







CM Capture 7

Unos mensajes, en principio sin mayor trascendencia, que nos llevaron a conversar por el messenger (este bendito invento). Las pocas conversaciones que llegaron a sucederse tampoco hacían presagiar nada más allá de una nueva relación de ¨colegueo¨, sin mayor importancia. Una de esas charlas casuales se transformó en una ¨falsa pelea¨por saber, para ver quien de los dos, se suponía era más ¨tirado palante¨ (atrevido), para tomar un transporte y presentarse en la ciudad del otro. 
Yo le advertí que era muy atrevida y que, concretamente, esta clase de locuras se me daban bastante bien.

No me planteé en ningún momento porqué le seguía el juego, simplemente se dio y jugué; no me planteé en ningún momento a que se debía este recién adquirido interés por conocernos personalmente, simplemente, dejé que siguiera su curso; no me planteé en ningún momento, que pretendía que sucediera a raíz del primer encuentro, ni siquiera llegué a plantearme nada sobre el primer encuentro, simplemente compré un billete de ida y vuelta para ese mismo domingo-lunes y le avisé de mi hora de llegada, diciéndole que viniera a buscarme con una camiseta roja.

El domingo me desperté como cualquier otro día, me conecté y pasaron muy pocos minutos que él también se conectó, dando lugar a un intercambio breve de frases que me hicieron entender que estaba a punto de mentir a mis allegados, incluso a mi hijo, para coger un avión que me llevaría a conocer a un total desconocido que ni siquiera sabía porqué pretendía que dejara de serlo, desconocido, se entiende. Los nervios aparecieron y mi estómago se hizo el mensajero de mis sensaciones. 
Lo más insólito del tema es que se lo dije a él tan tranquilamente, haciendo caso omiso al hecho de que a penas sabía quien era, como era, ni lo que pudiera devenir de mi confesión.
El resto del día pasó y los nervios pasaron de igual modo. 
Cuando llegó el momento de embarcar con algo de retraso, escuché su voz por primera vez, ya que le envíe un sms para notificarle la terminal del aeropuerto y prefirió, a día de hoy no sé porqué, hablarlo de viva voz.

Qué me produjo escuchar su voz? nada. Cuando sonó el móvil y miré para ver quien era por un segundo se dibujó en mi cara una sonrisa que pudiera ser un reflejo de nervios simpáticos por la situación en general; mientras hablábamos, tan sólo 2 minutos, trataba de pensar que estaba sintiendo pero sólo pude más que escucharle; y al colgar, ahí sí, analicé sus palabras y lo único que saqué en claro fue: que era madrileño de pura cepa, por su tono chulesco; me hizo gracias, volví a sonreír.
El viajé que fue con retraso ni se me hizo largo, ni se me hizo corto, dormí.
La llegada, sólo con mi bolso que guardaba una bolsa con ropa interior para el día siguiente con mis utensilios básicos de limpieza para una noche y un pantalón de pijama más la camiseta, era todo lo que me acompañaba; venía para cenar, pernoctar y volver por donde había venido a primerísima hora.

Miré el teléfono y tenía varias llamadas perdidas, una de ellas del Sr. Camiseta roja, debido a que mi avión se retrasó, imagino y un mensaje en el que decía:

Sr.: ¨Estoy tal cual sales a la derecha.¨

Y ahí marchaba yo, a paso ligero, saliendo giré a la derecha y por un momento no sé si no quería verle o realmente no alcancé a verle, pero esos minutos debo reconocer se me hicieron eternos, no quería que él me viera antes mirando como yo le buscaba entre la gente, esa imagen me daba vergüenza, a saber, menuda jilipollez. 
Le vi; apoyado en una columna, media melena castaño clara,  pelo revuelto, ondulado, con jeans, una pierna doblada hacia atrás en la pared, la chaqueta entre las manos que se entrecruzaban delante de su cuerpo y con camiseta roja, cumplió.

Nuestras caras mostraron una sonrisa cuando nos identificamos y los dos besos de obligada conveniencia fueron el inicio a un derroche de palabras lanzadas sin orden ni preocupación.
Camino al coche alguna pregunta de obligada rutina como quien sabía lo que estaba sucediendo de cada una de nuestras partes, mencionar el cumplimiento de la vestimenta...todo muy fluido, muy natural, aunque resulte extraño hasta recordarlo y más escribirlo.
Doy por supuesto que, como yo, él estuvo estudiándome los primeros minutos, las primeras horas. Mientras tomábamos cerveza en un local donde pantallas de tele iluminaban más que las propias luces y resumían los deportes de la jornada, cenábamos compartiendo un segundo y un primero, seguíamos bebiendo y no dejábamos de hablar.
La técnica de las pantallitas hubiera ido de lujo de habernos quedado mudos pero no fue así, no callamos a penas ni para comer, como quien dice; mientras uno hincaba el diente, el otro aprovechaba a relatar alguna historia corta, hacer una pregunta con una introducción, etc. 
A eso de las 12 de la noche, con el local medio recogido y habiendo quitado la calefacción nos dimos cuenta de que era momento de recoger y salir hacia su casa.

Hasta ahí, la cosa iba realmente bien, sorprendentemente bien; pero yo seguía sin plantearme y, consecuentemente saber, que estaba haciendo en Madrid con una persona que había conocido a penas hacía dos semanas por una red social, con la que había mantenido escasas conversaciones por el chat, simplemente, me estaba dejando llevar y estaba resultando fácil, cómodo, familiar.

Ya en su casa, nos sirvió dos copas de ron y lió un porro de maría que, previamente, le insté para hacerlo cuando me enseñó su castillo y en la terracita pude ver y me explicó que tenía estas plantitas para uso propio y porque son hermosas (ejem).
En un momento creí sentir, ver, percatarme, de que podía estar acercándose, que podía estar pensando en besarme, puede que incluso me diera cuenta de que su posición en el sofá había cambiado, se había acercado a mi y le notará algo más tenso pero, con la combinación que llevaba, no fui capaz de plantearme si lo que estaba pensando era cierto y no me pregunté si yo podía seguirle de ser cierto o si quería que fuera cierto.
Decidimos trasladarnos a su despachito para ver una película de terror on line por el ordenador y dispusimos una manta en el suelo, con cojines a doquier; nos estiramos y a penas habrían pasado, que sé yo, 10, 15, 20 minutos?, sólo sé que el siguiente recuerdo que tengo es estar besándole.

Y seguir besándole hasta el martes por la mañana, a primerísima hora, justo en el momento que nos separamos para retomar nuestras vidas que, a priori, ya no son las mismas.

Bastó un beso, como dice la canción, para que entendiera que no quería plantearme más nada, sólo quería que siguiera besándome, quería sentir su lengua, húmeda, suave, familiar. Sus labios, perfectamente trazados, eran como volver a casa, me pareció haberle besado en otra vida, ayer; me resultaron un escondite perfecto, un rincón para perderse, donde quería estar.
Separar mi boca de la suya era un suplicio, a pesar de que lo intenté, no una, varias veces; intenté separarme y no dejar que fuera a más, pero fallé catastróficamente. No puedo decir que me arrepienta.

Esos besos que comenzaron al minuto, sabe quien cual, de una película que pasará a la historia por haber sido testigo de, fueron el preludio de horas de sexo consumado, más besos, una escapada del mundo al que pertenecemos y, sin querer planteármelo, el inicio de una situación que, desde hace mucho, desde hace demasiado, se me escapaba.

Esa noche, después de besarnos y conocernos íntimamente, dormimos, a penas dos, tres horas, abrazados, mi espalda contra su pecho, creo recordar, desnudos.
Mi avión se fue sin mi y su taller trabajó sin él.

Ese día, el lunes, nos dedicamos a pasar las horas; me mostró Alcalá de Henares, relatando algunas de las arquitecturas que nos encontrábamos, calles, plazas; que tuvieron más curiosidad esos lugares por saber quienes eran, esa pareja que se besaba sin importar quien hubiera, a plena luz del sol, sin moverse durante largos, largos minutos, en un rincón de su historia.

El orden de los acontecimientos no lo tengo claro, volvimos a su casa, volvimos a intimar, una, dos veces, tres, daba igual, lo importante era seguir besándole. Fuimos a comer alejados de todo, aún más si cabe. 
Durante todo momento me comportaba como si ¨lo nuestro¨ viniera de antes, fuera a después, pocos fueron los momentos de lucidez que me dejaban entrever que en nada, o mucho, debería volver a mi casa y entonces, qué?!.

Caminábamos entrelazados, en el coche nuestras manos se unían; no era importante donde, nuestras miradas se buscaban y nuestros ojos no rehusaban a los otros. 
Era fácil, era cómodo, era familiar.

Hasta que, como debía ser, salió el tema, por mi parte, creyéndome vencedora de no sé que batalla.
Vuelvo a no tener el orden de las frases, preguntas y respuestas claras, es un sinfín de todo o nada lo que me embarga cuando pienso en lo sucedido, cuando pienso en él. Pero en algún momento le pregunté:

Yo: ¨Y ahora qué¨.
Sr.: ¨Debes pensártelo muy bien¨
Yo: ¨Cómo que debo pensármelo muy bien?, yo debo pensármelo?, no entiendo¨
Sr.: ¨Yo no tenía planeado todo esto¨
Yo: ¨Y se supone que yo sí!, que es todo esto?¨
Sr.: ¨Que me gustaras como me gustas, que es más de lo que debería ser y menos, siendo tú¨.
Yo: ¨Cómo siendo yo? porqué menos siendo yo?; es por el niño?; la edad?...¨
Sr.: ¨Deberías pensarlo bien, yo no tengo nada que perder. Tú vives en Barcelona, yo en Madrid, vienes de una clase social más elevada que la mía, yo no puedo amueblar mi habitación hasta que no cobre lo de hacienda!, tu vas y vienes de aquí para allá, Nueva York, Ibiza. No sé, creo que deberías pensártelo bien.¨

Para mis adentros, no daba crédito de lo que estaba escuchando; ¨mi príncipe, si tu supieras las prendas que han compartido mi vida!; habla quien tiene un trabajo fijo, un techo propio en el que cobijarse, resulta ser más responsable que yo y no digamos racional.¨

Yo: ¨La clase social es una estupidez, sobre todo porque yo no tengo nada, es de mis padres, eso para comenzar...yo quiero volver a verte¨

No fue en respuesta a este comentario, aunque acabo admitiendo que él también quería volver a verme.

Volviendo de lugar donde comimos dirección al aeropuerto, era consciente de que no quería que acabara, no en ese momento, no así. Me acompañó al mostrador, me dieron la tarjeta de embarque y salimos a fumar un cigarro para hacer tiempo...no volví a entrar a la terminal hasta el día después.

La segunda noche; nos acomodamos en el sofá y se las ingenió para conectar el ordenador con la tele y poner una película de la que habíamos comentado a alguna hora del día o la noche anterior; la película comenzó y acabó, 72 minutos!, siendo una testigo más de nuestras intimidades, no duramos frente al televisor más de 10 minutos...más de diez minutos prestándole atención, los restantes 62, nos prestamos atención el uno al otro.

Dormí, no en sus brazos, sí a su lado, y dormí, cosa rara.
Nos levantamos, nos vestimos, me acompañó al aeropuerto. Le dejé atrás, mientras yo iba camino de mi rutina y él, se encaminaba hacia la suya. No me giré, no sé si él me miro marchar. Sólo caminé deseando no perder este avión (ya llevaba 3), más por el hecho de  no tener la excusa perfecta para alargar mi estancia un día más ,que por el hecho de querer salir corriendo.
Lo perdí, también era natural llegando a 30 minutos de la salida del vuelo...Vinieron un par de sms:

Yo: ¨Te mato!!! 30 mins en puente aéreo jaja. Les di pena...salgo 8:50..by the moment..los mejores billetes de avión echados a perder..por el momento.¨
Sr.: ¨Joder...a ver si te ha gustado Madrid y no te quieres ir. Si ves que no te dejan volar yo salgo a las 5. Bss Princesa¨.
Yo: ¨Parecería que no quisieras que me dejarán volar, creí que hacías horas extras a diario.
...Al cabo de un rato
Yo: ¨Aterricé...siempre puedo volver. Me ha gustado Torrejón y el monumento que esconde. Besos mi príncipe
Sr.: "¨Y suelo hacerlas pero claro como todo, es cuestión de prioridades. Sabes que las puertas de mi castillo están abiertas princesa. Un besazo.¨

Será este un cuento de hadas? seré yo la princesa? será él mi príncipe?...
Segunda parte, mañana...



Leer más...