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Despedirse de una mascota

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Ayer tuvimos que sacrificar al perrito de la familia. Desgraciadamente no ha sido el primero al que he tenido que despedir ni será el último seguramente pero, he de decir que, en esta ocasión, me ha llegado más que ninguna otra. 
Siempre escuché alguna vez que le coges más cariño a un animal que a otro, por lo que sea y pensaba que era algo exagerada dicha afirmación, en el sentido de que si eres una persona que le gustan los animales y convives con ellos de manera habitual, lo sientes y punto.
Pero he de retractarme.
Este año van 3 mascotas a las que despedimos.
La primera estaba por cumplir 21 añitos, es decir, había vivido mucho y como una reina, me dolió y lo sentí tremendamente porque era como la abuelita de toda la familia (y hablo de personas y animales); había sido la primera pero vió como con el paso de los años mi hermano y yo nos independizábamos, cada uno comparaba un perrito nuevo que ella debía aguantar, sobre todo en verano cuando nos reuníamos toda la familia en una misma casa, niños que iban naciendo y la agobiaban...pasó por todo, pero fue ley de vida, era muy mayor, le había llegado.
Luego le llegó la hora al gatito, ambos convivían con mis padres, se quedaron echos polvo pobres, sus dos mascotas en cuestión de meses les dijeron adiós. Yo tenía dos perritos y como me quedé emabrazada  decidimos que para sacarme trabajo se llevarían a la perrita: la Loli y yo me quedaba con el perrito, el Taco.
Y ahora ha sido Taco quien nos ha dejado. Le picó un mosquito, la lismania se lo ha comido.
Pedazo cabrón esa mierda de mosquito!

Y, por razones que no acabo de entender, estoy totalmente apagada desde que supe que no había remedio y más, desde que ayer lo lleve al veterinario sabiendo que ya no saldría.
Entiendo que me afecte, entiendo que me haya dado rabia, que me tenga entristecida pero lo que estoy es totalmente apagada, le extraño y no me lo saco de la cabeza.
Ese gandul, cerdo vietnamita (como le decíamos cariñosamente), que roncaba como un viejo y no dejaba ver una película tranquilos, dormir tampoco. Que le encantaba el melón pero se comía absolutamente cualquier cosa que le dieras...ese gordo, vago, me tenía el corazón totalmente robado.
Y ahora que no esta añoro sus ronquidos, que se me tirara encima para pedirme comida y babeara, estornudara encima de la misma, que tuviera que empujarle para que caminara de esquina a esquina, que por la noche tuviéramos que levantarle como aquel que dice para que bajara a la calle, que dejará la casa llena de pelos y caspa (porque tenía una alergia en la piel), que cada semana le sucediera algo y necesitara más cuidados que un bebé...es una mascota, lo sé, un perrito, pero joder, me ha dejado un vacío muy grande.

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Vivir y morir, es lo unico de lo que nadie se libra

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No sé el motivo pero estoy llorando.

Ha sido un día lleno de emociones; emociones fuertes. 
Emociones a las que uno nunca se acostumbra; emociones a las que uno nunca acaba de saber como enfrentarse.

Esta mañana estaba en el hospital con una gran amiga, una amiga que esta por perder a su padre; recién ahora le envíe un sms y me respondía que seguía en el hospital esperando que el corazón de su papa se parara ya que, desde el domingo esta con morfina, ya no responde a nada, sólo oye, o eso dicen los médicos, que es lo último que perdemos las personas, la audición.
Cuando pasadas las 12 me acerqué al centro hospitalario porque, me llamó para advertirme de que la fiesta sorpresa de su marido quedaba aplazada, entre lágrimas me decía que era porque su padre había hecho una recaída monumental y que se le iba, tal cual: - San, lo estoy perdiendo. Se me va, mi padre se va.

La conocí cuando tenía 11 años; mejor amiga de mi hermano por aquel entonces, siempre entraba en mi cuarto a saludarme y nos quedábamos hablando de todo y nada mientras mi hermano o bien se acicalaba para salir, o bien hablaba con la novia de encontes, o bien, simplemente entraba a saludarme y se alargaba el saludo. Con los años fuimos acercándonos más y, cuando nuestras edades dejaron que compartieramos todas las experiencias, eso hicimos y venimos haciéndolo desde entonces.
Su padre, Enrique, ha estado presente en mi vida los mismos años, con una relación fuerte, de cariño, de aprecio y respeto.

Hoy, cuando entré a buscarla a la habitación, vi a un hombre totalmente distinto, dormido, parecía tranquilo aunque le costaba respirar, a ambos lados de la cama las dos hermanas, sujentándole las manos sin querer dejar de sentirle, aunque fuera la calor de su cuerpo.
Nos hemos fundido en un abrazo que parecía no tener fin, no pude contenerme, ella no se contuvo.

Una hora demasiado corta y llegaron peores noticias, Mª Carmen, su madre, entraba a la sala de espera para dcirle que personalmente, ella lo veía ya muy mal y que no creía que viviera más de unas horas; decidí despedirme, dejarles con él, a solas, en la intimidad.

Durante el rato que pudimos hablar, el tema de nuestros mayores, obviamente, acaparó nuestra casi completa atención.
Le pregunté si le quedaba algo por decirle, si había logrado no quedarse nada dentro para no tener deudas pendientes una vez fuera demasiado tarde. Se alegraba de haber pedido en el trabajo, desde que le diagnosticaron el cáncer, dos días a la semana las tardes libres para poder acompañarlo y estar a su  lado; aprovecho para hablarle mucho, para decirle todo, para no callar más, esta en paz, esta tranquila, sabe que su padre escuchó todo lo que, seguramente, muchos no decimos por pensar que tenemos tiempo.
Mi amiga y su familia son conscientes de que ya es lo mejor para todos que puedan descansar pero, aún así me decía:

M: - Que duro es Sandri. Se me va, ya no le tengo. Cuando venía conduciendo hacia aquí esta mañana, pensaba que quería llegar y poder tocarle, aunque no le escuch ni le vea como antes, pero le puedo tocar, le puedo sentir, por otro lado, aunque resulté macabro, pienso que debería irse, descansar en paz. Ha luchado tanto para acabar así...Pero que duro es. No acabo de hacerme a la idea, de acostumbrarme a que no esté. Porque así...ya no esta, se me ha ido.

Esa conversación me hacía pensar en mi padre, nos hacía pensar en mi padre, a los que ella considera sus segundos papis.

M: -Disfrútalos, ahora que puedo saber lo que se siente sin poder disfrutarle más, te digo, dsifrútalos.

Y yo, al salir del hospital me hundí en mis pensamientos...
Mi padre, tiene 72, esta de lujo pero a estas edades, nunca se sabe, hoy estas bien y mañana...se nos han ido.

El resto del día me dejé llevar; no comí, quería comenzar la Cura de Savia pero lo cierto es que ni Savia ni nada; no me entraba nada, ni la Savia. 
Pasadas las 3 me rendí y me tiré en la cama, estaba totalmente agotada, que mi cabeza trabajé a un ritmo tan apresurado, siempre a mil, a veces puede ser contraindicativo, como hoy.

Me sumergí el resto de la tarde en cosas que necesitarán de mi total y completa atención para tener la excusa perfecta para no pensar en nada más. En nada más porque mi fuerza interior se había disipado y no me sentía con la suficiente capacidad de aguantar según que pensamientos.

Durante el tiempo que estuvimos juntas también me preguntó por mi nueva vida; vida que no ha podido compartir estos últimos meses no por falta de ganas...Me preguntaba que pasos venían ahora: si él se venía si formalizaríamos lo nuestros; entre risas me comentaba: -No sabes lo que me gustaría una boda ahora! tú boda. Niños?!

Parecería que me leyera el pensamiento pues es un tema, era un tema, demasiado presente en mi vida ahora mismo. 
Le conté mi situación: que llevaba dos meses sin poner métodos para no quedarme embarazada y que, en principio, la idea era seguir tal cual, a la búsqueda más que a la expectativa. La hacían sonreir esas noticias...unos se van y otros llegan.

A solas, también me dí cuenta de que el tema de ¨los niños¨, es algo, era algo que no podía certificar.
Tenía una conversación pendiente.
Pero a ella no le quise contar nada más.

Sin embargo, yo sí retomé el tema con quien conrresponde y, no voy a negar que con mis escasas fuerzas, me llevé un barapalo.

La última vez que bis a bis tocamos el tema, gracias al alcohol él se dejó llevar demasiado y sus palabras le traicionaron; menos mal que mi edad sirve para algo; edad que es buena para muchas cosas, malas para muchas otras. Y hoy, en la distancia que obligadamente vivimos, le pregunté de vuelta y, aún sabiendo que ciertamente, quiere, no es el momento.
Y, espero que sea por mi estado bajo de ánimos, me dolió, bastante más de lo que pensé en primera isntancia, ver que el alcohol puede llegar incluso a torcer sentimientos tan puros. En temas tan serios.

Y ahora estoy llorando
No sé si por la tristeza que comparto con mi amiga.
La impotencia que siento por no poder hacer nada por ella.
Por miedo a pasar por lo mismo, antes que después.
Por haberme creado un mundo de fantasía demasiado pronto.
Por haber esperado lo inesperable.
Por todo ello, por nada.
Simplemente, estoy llorando.





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Adiós a la Navidad...finally

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He vuelto a Barcelona.
Con la alarma generada por la ola de frío que entra en España y, concretamente, en Cataluña y norte de la península, no me ha quedado más remedio ya que esta mañana, cuando me levanté dispuesta a despertar a mi hijo para ir a esquiar vi que la cosa no estaba nada clara: demasiada niebla y pinta de nevar.

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Se acabo, finiquitado.

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Dios mio, ya era hora.
No doy credito, no termino de creermelo, no lo he asimilado, realmente me da la impresion de que no lo he asimilado aun.

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He decidido que

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He decidido que es el momento de decir adios.
Antes de viajar sabia que este viaje no era igual a los otros que venia disfrutando, me sentia extrania antes de embarcar y melancolica una vez en tierra, en tu tierra.

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Desaparecido

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Como si nunca hubiera existido.
Desde ayer a la noche después de ese ¨grandioso¨ sms en el que me decia que estaba cenando con los de correo, ni mu.
Desaparecido, totalmente.

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Ya lo tengo!

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Creo que se porque no puedo echar de mi vida a Rober, creo.

No puedo verle sufrir, es superior a mi, me mata verle, sentirle triste, deprimido, mal en cualquier modo ya sea fisica, economica o animicamente. Es inviable que pueda superarlo nunca.

El sabado hable con el, ya volvia todo a la normalidad no me habia llamado antes porque no tenia saldo y bueno, el sabado le note decaido, muy decaido, me pregunto si me acordaba del ultimo dia que hablamos con su madre, la fecha, el dia de la semana, sabe que me acuerdo de detalles tontos y no tan tontos y si, me acuerdo, sobre todo porque fue la primera vez que hable personalmente y hablamos de todo y nada, me pregunto por mi hijo, quería saber si iriamos en navidades a verla para conocernos y me pregunto si cuidaria de su hijo, le dije que si, se lo prometi y ella dijo que estaba segura y que se quedaba tranquila, que veia a su hijo mejor q hacia demasiado tiempo; dos dias despues nos dejaba, tirandose de la planta 14 de su edificio, desde el balcon de su casa.

Ya sea por la promesa, ya sea porque he visto el desamparo retratado en su rostro, la impotencia, la tristeza, la indignacion, la rabia, la soledad, la inocencia, la necesidad, sea como sea, me es totalmente imposible ver a Rober sufrir; hice, hago y hare todo lo que pueda, siempre, para no permitir que decaiga, aun dejando de lado mis necesidades.

El es demasiado importante; no le quiero como antes, no es necesariamente imperioso que forme parte de mi dia a dia pero, le quiero mas de lo que siempre le he querido, de una manera mas real, menos obsesionada e innsana. Le quiero pero no le espero, aunque estar pendiente de el suponga verse cerrar tras de mi un monton de puertas.

He tratado de no sentirme afectada por sus etapas, sus problemas, sus estados animicos pero siempre termino ayudandole, ofreciendole lo que sea para que pase ese bache, incluso mi vida.
Mis alertas estan siempre activadas y le conozco tan bien, que da igual que, como, porque, en que momento le escuche contarme algo; da igual si da seniales de vida o no porque no ha habido un dia que sin escucharle haya sabido si las cosas no iban bien, de ser asi, siempre he sabido cuando podria recibir noticias; cuando he estado escuchando su voz, no ha hecho falta que me haga saber lo que pasa por su mente, aunque me este hablando del tiempo, su tono, su manera, el momento en el que elige hablar de ese tema, siempre se delata, aunque el no lo sepa.
Y es entonces cuando mis alarmas se disparan y no vuelven a apagarse hasta que no se, porque soy yo normalemente quien pone su empenio para que asi sea, hasta que no se que lo hemos vuelto a superar.

No puedo verle sufrir, no quiero, no se permitirlo, no lo permitire nunca en la medida de mis posibilidades.
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Y la otra mitad tambien finiquitada..

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Lo hice el mismo día, aunque cueste de creer y, no como lo había pensado.

Tenía intención de enviarle un mail diciendole muy bien, ni a estas alturas sé muy bien que le hubiera puesto, pero la intención estaba.
El miércoles fui a comer con mi mejor amiga y hablando, hablando, leyó la entrada respecto a la mitad de mis quehaceres y le comenté la idea del mail a Tarzán, lo que ocurrió fue lo que tenía que ocurrir, que acabé enviándole un sms.

Y sí, que va a ser pero era lo lógico!, cuando quería escribirle no me inspiraba y cuando lo hacía me iba demasiado por las ramas, como queriendome disculpar demasiado y sin sentido, para decirle en definitiva que quiero tener un polvo de despedida con él, es más, en el mail seguramente le hubiera retado por habernos dejado por su caracter de mierda sin más de un polvo de despedida; Yo no quiero tener nada con él!!! ya no sé como explicárselo, de ahí que mi intencionado mail fuera demasiado pedante y a su vez misericordioso implorando que creyerá que no me hacía sufrir, que no sentía amor por él. Vamos lo mejor fue enviarle un sms, sencillo, claro, directo; ¿lo entendió? a saber, pero, digo yo, cuando te plantean un encuentro sexual si no lo quieres no lo pospones, es decir, zanjas por lo clarito y sobre todo no das pie a que la otra persona crea que puede reintentarlo; Bien el me dijo que el fin de semana no podía quedar, a lo que contestamos mi amiga y yo (obvio, si estoy con mi amiga, lo leemos en voz alta y contestamos entre las dos cabezas, es así, las mujeres somos así), que yo no quería ni necesitaba las 48 horas de un fin de semana para despedirnos y acabé diciéndole que mirara su agenda haber si encotraba un hueco apra decirme adiós.

Eso fue hace dos días, yes! y la agenda debe ser enooooorrrrme. Ahí vamos, si no quieres un polvo, di no!!!

Alguno se preguntará porque me arrastro a pedirle, sugerirle, facilitarle un rato de sexo sin preocupaciones, ni responsabilidades, ni necesidad de quedarse a dormir, ni fingir después: no es por él, es por mi, soy demasiado recatada para algunas cosas, más bien imbécil para algunas cosas, no sé disfrutar del sexo con alguien desconocido, vaya gran putadón.

Bueno, gente, aprender lo bueno, deshechar lo malo y puedo aseguraros que de vez en cuando, no tener tantas tonterias en la cabeza para poder disfrutar como adulta que soy de unos momentos de felicidad, no es bueno.

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