17 marzo 2010

Campaña: ¨Esto sólo lo arreglamos nosotros¨

La primera vez que ví este anuncio y me dirigí a la web en cuestión: Esto solo lo arreglamos nosotros, lo que se me pasó por la cabeza fue que era una idea del Gobierno y, sinceramente, pasé totalmente del tema.
Más tarde, un día en Espejo Público, programa de Antena3 presentado por Susana Griso supe que esta campaña había sido motivada, realizada, lanzada e ideada por un grupo de empresarios que nada tenían que ver con el gobierno actual y que con esta acción pretendían dar un empujón a todos los españoles, también para hacernos ver y entender que las acciones públicas no son determinantes y que debemos tener más en cuenta y confianza las gestiones privadas en todos los ámbitos, en nuestro país.

Sabiendo esto, me sumo!

Pero, siempre hay que darle un poco de humor a toda situación drásticamente seria y dramática como la que estamos viviendo en España con la crisis que no parece tener fin, así que navegando, navegando, encontré un par de nuevas imágenes para apoyar esta campaña. aquí os las dejo para que levantéis el ánimo y os suméis como acabo de hacer yo:






Y la mejor frase que he leído al respecto y que deberíamos, es más, la voy a hacer, en el mismo diseño:

¨Esto solo lo arreglamos echando a Zapatero.org¨

16 marzo 2010

Princesa: 3ª parte


Es un ¨sin sentido¨; los cuentos de hadas sólo suceden en las películas; los finales felices, las historias increíbles, los amores imposibles, no pasan en la vida real, o eso, la vida, ha pretendido hacerme creer.

Viajé de vuelta a Madrid, nerviosa, más que la primera vez en la que iba a encontrármelo por primera vez. Como no, perdí el vuelo y llegué dos horas más tarde. Aunque eso no resto para que él estuviera esperándome a mi llegada.
Cuando le ví, a la salida de la terminal, no dudé en dirigirme a él y rodearle con mis brazos, respondió y nos fundimos en un beso. Cuando me aparté me reía nerviosa; nerviosa, pero como si ya hubiera estado antes ahí, no me resultaba extraña nuestra actitud  de  tortolitos a pesar de ser la segunda vez que nos veíamos.

La tarde y la noche volaron; durante las horas que nos disfrutamos hicimos el amor y nos deseamos tanto que parecería que hubieramos estado separados años y sólo hacía dos días.
El viernes esperé a que llegara la hora de comer para ir con una amiga, durante toda la mañana fui incapaz de concentrarme en nada que no fuera él; él y mis absurdos temores.

Temores que me perseguían desde el día que le deje atrás; temores que no podía frenar y de los que necesitaba escapar.
Buscaba ¨algo¨ a lo que aferrarme para tirar por tierra mis renovadas ilusiones, mis ganas de seguir conociéndole, mis deseos de poder amarle. No podía creer, simplemente, que por fin, estuviera teniendo suerte, que al final, pudiera protagonizar mi propio cuento de hadas. Y buscaba entre lo poco o mucho que ya creía conocerle, trataba de crear situaciones molestas preguntando estúpideces, esperando que sus respuestas no fueran las idóneas y poder tirar la toalla; no pasó nada de eso. No pude encontrar nada por lo que dejar de echarle de menos a la hora de dejarme sola en su apartamento. Y le añoraba, le pensaba y necesitaba en un demasiado corto espacio de tiempo.

Vino a recogerme donde estaba con mi amiga; amiga a la que traté de explicarle lo que me pasaba por la cabeza; le contaba que tenía miedo de estar viviendo un espejismo, que me daba cuenta de estar intentado no seguir adelante creando en mi mente situaciones inexistentes sólo para no arriesgarme, para no creerle, para no creerme a mi misma, para no confiar en lo que estaba sientiendo; estaba haciéndome yo mismo un juicio para declararme culpable por estar haciéndole creer que estaba enamorándome de él, en lugar de sentirlo y no criticarme por eso.

Aún así viajamos juntos a Barcelona, vino a mi casa, conoció a mi hijo, compartimos dos días maravillosos y él fué el valiente que en un momento en el que estábamos desnudos en la cama, a altas horas de la noche, disfrutando de seguir conociéndonos me dijo:

Príncipe: ¨estamos haciendo el amor..; puedo hacerte una pregunta?¨
Yo: (mientras sostenía su cara entre mis manos y nos mirábamos a los ojos) ¨Por favor.¨
Prícinpe: ¨¿Eres tu la princesa de mis sueños?¨

Que responder a algo así cuando deseas que sea cierto pero has estado luchando por no sentir de ese modo por miedo a no ser realista, racional?

Yo: ¨Deseo serlo.¨

Seguimos haciendo el amor mucho más deseosos de dárnoslo todo, cada beso, cada caricia, cada respiración delataban pasión, hambre, necesidad de seguir construyendo algo nuevo, algo nuestro, algo eterno.

El fin de semana pasó demasiado rápido; las horas que tuvimos no fueron suficientes para todo aunque llegaron para declararnos, aumentar nuestras ganas y deseos, permitirnos creer que podía ser cierto, que podíamos estar escribiendo nuestro propio cuento de hadas.

Ayer domingo volvió a Madrid. Me dolió ver como se alejaba; me dejo rota, sin energías, pasiva, con cero fuerzas de hacer nada. Hoy amanecí igual, me pase el día delante del ordenador sin saber por donde empezar, consecuentemente ni hice ni terminé nada. Sólo podía recordarle, mirar el teléfono esperando un sms suyo, soñarle y dejarme ir, sin castigarme por no servir para nada, ahora que no estaba él.

Y ahora qué?
Aunque surrealista creo haberle encontrado; mi prícinpe, mi caballero andante, mi señor. Pero nos separan demasiados kilómetros y la distancia no es buena compañera. Sobra decir que antes esto que nada pero mentiría si no dijera que le quiero conmigo, que me gustaría despertarme a su lado cada mañana. Que me enloquecen sus besos, me encanta su mirada, su manera de hablarme, de mirarme, de hacerme el amor, de demostrar con cualquier cosa que haga que siente, como siento yo.
Pero él esta en Madrid y yo no.
Mi cabeza es un no parar. Pienso en la posibilidad de mudarme y entonces reparo en que Marcos sigue en el colegio y que quedan 3 meses para que acabe. Son tres meses, demasiados días sin él.
Pienso en la posibilidad de que él pida un traslado y luego me da rabia ver lo egosísta que uno puede llegar a ser por su propio interés; no puedo reclamarle que me siga, ni siquiera debería pensarlo.
Y ahora qué?
El jueves viajo de vuelta, sólo dormiré una noche.
El domingo tengo intención de volver y quedarme hasta el martes a primera hora. Luego estaré una semana sin verle porque tenemos un viaje familiar cerrado ya a Nueva York del que no puedo librarme y, sí, querría no tener que ir.
Y ahora qué?
Tendré que conformarme con miles de sms, llamadas y conversaciones de chat, reduciendo nuestros encuentros a días desesperados y demasiado pocos?, porque siento que de momento, siempre me sabrán a poco.

Un cuento de hadas...; mi propio cuento de hadas en el que mí príncipe existe, comparte mis sentimientos y querría compartir mi vida; que loco es todo!, hace nada lloraba por un amor imposible al que consideraba el amor de mi vida, no el hombre de mi vida. Ahora protagonizo un cuento de hadas.
Me lo merezco, sé que es así; son tantas las noches que he soñado en olvidar y aprender a amar de nuevo; son tantos los momentos que anhele no sentir nada por miedo a no ser capaz de amar otra vez; son tantas las decepciones, las falsas ilusiones, las apariencias, la desgana de seguir con todo y con nada que me merezco sentir lo que estoy sintiendo, que el sienta lo que dice sentir y poder vivirlo día a día, disfrutarlo cada hora...pero él esta en Madrid y yo no.
Y ahora qué?

Un cuento de hadas que comenzó en un tiempo en el que chateaba por las redes sin más intención de reírme y aprender para, posteriormente, escribir sobre algo en mis blogs y ahora...no soy capaz de nada que no sea esta con él.

Me llama princesa.







Y los planes que tenía para mí? para mi futuro? como irme a Nueva York a vivir y tratar de tener una experiencia nueva?; no son lo más importante pero, ¿debo dejar todo de lado ahora para luchar por lo que estoy teniendo y quiero tener? ¿en que modo debo luhcar? ¿qué puedo hacer para que mi lucha tenga sentido?
Nueva York tendrá que esperar...como todo, porque el destino volvió a decidir por mi, porque lo que parecía no llegar nunca ha llegado; porque no quiero perderlo, no así, no por huir.

Y ahora qué?
Cuál es el siguiente paso?

Él es mi príncipe.

11 marzo 2010

Review por Review

Qué es Review por Review?
Pues una magnífica idea que se le ha ocurrido a Cyberbloggero, un blogger que le gusta escribir hoy de avatares, mañana de ti, pasado del tiempo que esta más loco que él y hace dos semanas escribió sobre un día que tubo de perros.
Este polifacético blogger que conocí gracias a Ciudad Blogger, ha tenido la genial idea de crear una campaña que consiste en hacer un post dedicado a un blog que consideres digno ya sea por contenido, por amistad, por diseño, por ser fanático de sus escritos...por lo que se te cante.

En el blog de Grupo Divina le dedicamos un post por su genial idea y le dije personalmente, que en mi blog hablaría de su campaña porque la encontraba merecedora de mención a todos los niveles y porque espero que os sirva a alguno si lo leéis y queréis sumaros a la iniciativa.

En la entrada que dediquéis a vuestro ¨elegido¨, deberéis aseguraros de que sun link aparezca mínimo dos veces, entender que si no, no tendría sentido hacerle una campaña de comunicación, pequeña, pero sobradamente importante como para que quede latente de quien se esta hablando.

En contraprestación, si hablan de ti, alégrate y agradécelo y si no hablan, siéntente igual de agradecido, no puedes gustar a todo el mundo y se supone que ante todo, lo haces de corazón (ejem, ejem)


Particularmente he de decir que el apartado que más me gusta de Cyberbloggero es el apartado que llama Cyberbloggeadas, prepararos a leer cualquier cosa que se le ocurra en ese apartado, divertidísimo.

Así que como lo prometido es deuda, aquí les hago llegar la noticia de la existencia de esta campaña que nos puede servir y ser de gran ayuda a todos los bloggers y, obviamente, aprovecho para agradecerle al primer iluminado tal idea: Cyberbloggero.


10 marzo 2010

Princesa: segunda parte

Hoy viajo de vuelta a Madrid para verle de nuevo.
A penas han pasado dos días y resulta difícil de creer lo ligada que me siento a él.

Cuando aterricé en Barcelona, el martes, tras nuestro maravilloso encuentro, nuestro modo de conocernos y nuestras supuestas ganas de querer que se repitiera, había llegado el momento de, a solas, tratar de recapacitar y pensar, de una manera más objetiva, que estaba sucediendo.
Durante todas las horas que siguieron me sentía realmente feliz, sonriendo continuamente sin motivo alguno, de buen humor y pensando en él, cada segundo.
Pensaba en él, no pensaba nada más allá y debía hacerlo, sé que lo debía hacer, pero la sola idea de pensar en tratar de ser racional y mirar la situación desde una perspectiva menos soñadora, me daba pánico.

Sin embargo, como todo, el hecho de no poder seguir alimentando, en persona, la necesidad de seguir conociéndonos, dejó paso a un millón de preguntas, miedos y dudas:

¿Estaría sintiendo sólo una ilusión?
¿Le pasaría a él?
¿Y si, ahora, a solas, recapacitaba y veía que no valía la pena o que no había sido para tanto?
¿Sería sólo la necesidad de sentir algo por alguien lo que me sucedía y me estaba equivocando, otra vez?
¿Si le mando más de un sms le agobiaré?
¿Si le sincero mis miedos le asustaré?
¿Si le comento que me ha pillado por sorpresa todo esto y no sé bien como actuar, que pensara?
¿Estará sintiendo lo mismo que yo?
¿Porqué me parece estar sintiendo lo que tiempo atrás no me sucedía?
¿Realmente estoy sintiendo ¨esa manera mía¨ de enamoramiento que me pasa tan pocas veces en la vida?
¿Realmente puedo estar sintiendo algo tan grandioso en a penas estos días?
¿Qué pasara?
¿Porqué me estoy planteando situaciones a largo plazo si ni siquiera sé si esto se alargara a la semana que viene?
¿Porqué necesito oírle decir según que cosas? ¿para darme seguridad? ¿por egocentrismo?
¿Porqué necesito tanta seguridad y no puedo dejarme llevar?
¿Porqué quiero que de su boca salgan unos adjetivos concretos? ¿qué diablos me sucede con los dichosos adjetivos? (mi chica, mi novia....se entiende)
¿Porqué me da tanto miedo que sea sólo la ilusión del inicio?
¿Porqué no confío en mis sensaciones cuando nunca me han fallado para saber si es una simple ilusión o algo verdadero?
¿A qué vienen tantas preguntas?

Como demuestro, mi cabeza era un ir y venir de preguntas sin respuesta, muchas de ellas se repetían con distintas palabras.
Cuando nos encontramos en el messenger él sacó el tema a coalición, me fue bien, pero me asustó cuando comenzó diciéndome:

Prince: ¨Voy a serte sincero.¨

¿Y para qué?, miénteme!, no quiero leer nada que pueda tirar por tierra mis patéticas fantasías!
Todo lo contrario...al parecer estábamos en el mismo barco, con las mismas dudas, las mismas preguntas, los mismos miedos. Ya era algo, remar sola en esta situación, podía ser un suicidio, con él, a mi lado, remando en la misma dirección, puede, quizás, signifique algo.

Me quedé más tranquila tras nuestra charla. Y contenta, más todavía.
Y no quedo ahí la cosa. decidimos, entre ambos, que yo viajaría hoy a la tarde para estar con él y le esperaría a que saliera de trabajar mañana para venir juntos a Barcelona.

Lo cierto es que todo esta viniendo de manera natural, estamos en contacto mañana, tarde y noche, pero no parece ser más por un lado que por el otro, todo lo contrario, vamos de la mano en esta aventura.

Ahora ya salgo que voy tarde, aunque esta entrada esta a medias....lo que venga, será mañana...

¨Princesa¨

El significado  real de la palabra ¨princesa¨: miembro de una aristocracia gobernante o nobleza. Normalmente es un título asociado a la realeza, siendo usado por hijos del rey.

Estereotipo, cliché,  de ¨princesa¨: lindas muchachas, de piel blanca, melena larga y sedosa, normalmente rubia; humilde, bondadosa y que siempre es rescatada por un príncipe (azul?!), tan hermoso como ella.

De pequeñas nos queman tanto la cabeza con los cuentos de hadas que, lamentablemente, acabamos creyéndonos que nuestro príncipe aparecerá algún día a lomos de un caballo blanco para montarnos con él y desaparecer para ser felices por siempre más.
Desde hace ya mucho tiempo, yo dejé de creer en los príncipes, las princesas y los cuentos de hadas en general.

Pero....las cosas pasan, así, sin más, cuando menos te lo esperas, de la manera que menos te imaginas; lo sé, estas frases también son un ¨cliché¨.

Situemonos: sábado media tarde, yo en casa como siempre conectada, cotilleando una nueva red social en la que me había dado de alta por curiosidad, ya que, como su nombre indica: ¨beautifulpeople¨, sólo admiten a ciertos interesados, se supone también, en función a su belleza (ejem) y porque quería escribir en mi otro blog un post sobre redes sociales ¨diferentes¨ que se encuentran por la red.
Habiéndonos situado ya, seguimos: de repente no sé si en un grupo al que me uní, en su muro, si eramos ya amigos o no, de serlo quien invitó a quien...el hecho es que ví una invitación general de un tipo que decía más o menos así:


Sr.: ¨Alguna princesa para ir a tomar algo esta noche?¨; y ni corta ni perezosa respondí...por el juego, porque la invitación, de haber estado en Madrid, porque no, total no tenía nada más que hacer...y lo que vino después....

1dialogo
CM Capture 5







CM Capture 7

Unos mensajes, en principio sin mayor trascendencia, que nos llevaron a conversar por el messenger (este bendito invento). Las pocas conversaciones que llegaron a sucederse tampoco hacían presagiar nada más allá de una nueva relación de ¨colegueo¨, sin mayor importancia. Una de esas charlas casuales se transformó en una ¨falsa pelea¨por saber, para ver quien de los dos, se suponía era más ¨tirado palante¨ (atrevido), para tomar un transporte y presentarse en la ciudad del otro. 
Yo le advertí que era muy atrevida y que, concretamente, esta clase de locuras se me daban bastante bien.

No me planteé en ningún momento porqué le seguía el juego, simplemente se dio y jugué; no me planteé en ningún momento a que se debía este recién adquirido interés por conocernos personalmente, simplemente, dejé que siguiera su curso; no me planteé en ningún momento, que pretendía que sucediera a raíz del primer encuentro, ni siquiera llegué a plantearme nada sobre el primer encuentro, simplemente compré un billete de ida y vuelta para ese mismo domingo-lunes y le avisé de mi hora de llegada, diciéndole que viniera a buscarme con una camiseta roja.

El domingo me desperté como cualquier otro día, me conecté y pasaron muy pocos minutos que él también se conectó, dando lugar a un intercambio breve de frases que me hicieron entender que estaba a punto de mentir a mis allegados, incluso a mi hijo, para coger un avión que me llevaría a conocer a un total desconocido que ni siquiera sabía porqué pretendía que dejara de serlo, desconocido, se entiende. Los nervios aparecieron y mi estómago se hizo el mensajero de mis sensaciones. 
Lo más insólito del tema es que se lo dije a él tan tranquilamente, haciendo caso omiso al hecho de que a penas sabía quien era, como era, ni lo que pudiera devenir de mi confesión.
El resto del día pasó y los nervios pasaron de igual modo. 
Cuando llegó el momento de embarcar con algo de retraso, escuché su voz por primera vez, ya que le envíe un sms para notificarle la terminal del aeropuerto y prefirió, a día de hoy no sé porqué, hablarlo de viva voz.

Qué me produjo escuchar su voz? nada. Cuando sonó el móvil y miré para ver quien era por un segundo se dibujó en mi cara una sonrisa que pudiera ser un reflejo de nervios simpáticos por la situación en general; mientras hablábamos, tan sólo 2 minutos, trataba de pensar que estaba sintiendo pero sólo pude más que escucharle; y al colgar, ahí sí, analicé sus palabras y lo único que saqué en claro fue: que era madrileño de pura cepa, por su tono chulesco; me hizo gracias, volví a sonreír.
El viajé que fue con retraso ni se me hizo largo, ni se me hizo corto, dormí.
La llegada, sólo con mi bolso que guardaba una bolsa con ropa interior para el día siguiente con mis utensilios básicos de limpieza para una noche y un pantalón de pijama más la camiseta, era todo lo que me acompañaba; venía para cenar, pernoctar y volver por donde había venido a primerísima hora.

Miré el teléfono y tenía varias llamadas perdidas, una de ellas del Sr. Camiseta roja, debido a que mi avión se retrasó, imagino y un mensaje en el que decía:

Sr.: ¨Estoy tal cual sales a la derecha.¨

Y ahí marchaba yo, a paso ligero, saliendo giré a la derecha y por un momento no sé si no quería verle o realmente no alcancé a verle, pero esos minutos debo reconocer se me hicieron eternos, no quería que él me viera antes mirando como yo le buscaba entre la gente, esa imagen me daba vergüenza, a saber, menuda jilipollez. 
Le vi; apoyado en una columna, media melena castaño clara,  pelo revuelto, ondulado, con jeans, una pierna doblada hacia atrás en la pared, la chaqueta entre las manos que se entrecruzaban delante de su cuerpo y con camiseta roja, cumplió.

Nuestras caras mostraron una sonrisa cuando nos identificamos y los dos besos de obligada conveniencia fueron el inicio a un derroche de palabras lanzadas sin orden ni preocupación.
Camino al coche alguna pregunta de obligada rutina como quien sabía lo que estaba sucediendo de cada una de nuestras partes, mencionar el cumplimiento de la vestimenta...todo muy fluido, muy natural, aunque resulte extraño hasta recordarlo y más escribirlo.
Doy por supuesto que, como yo, él estuvo estudiándome los primeros minutos, las primeras horas. Mientras tomábamos cerveza en un local donde pantallas de tele iluminaban más que las propias luces y resumían los deportes de la jornada, cenábamos compartiendo un segundo y un primero, seguíamos bebiendo y no dejábamos de hablar.
La técnica de las pantallitas hubiera ido de lujo de habernos quedado mudos pero no fue así, no callamos a penas ni para comer, como quien dice; mientras uno hincaba el diente, el otro aprovechaba a relatar alguna historia corta, hacer una pregunta con una introducción, etc. 
A eso de las 12 de la noche, con el local medio recogido y habiendo quitado la calefacción nos dimos cuenta de que era momento de recoger y salir hacia su casa.

Hasta ahí, la cosa iba realmente bien, sorprendentemente bien; pero yo seguía sin plantearme y, consecuentemente saber, que estaba haciendo en Madrid con una persona que había conocido a penas hacía dos semanas por una red social, con la que había mantenido escasas conversaciones por el chat, simplemente, me estaba dejando llevar y estaba resultando fácil, cómodo, familiar.

Ya en su casa, nos sirvió dos copas de ron y lió un porro de maría que, previamente, le insté para hacerlo cuando me enseñó su castillo y en la terracita pude ver y me explicó que tenía estas plantitas para uso propio y porque son hermosas (ejem).
En un momento creí sentir, ver, percatarme, de que podía estar acercándose, que podía estar pensando en besarme, puede que incluso me diera cuenta de que su posición en el sofá había cambiado, se había acercado a mi y le notará algo más tenso pero, con la combinación que llevaba, no fui capaz de plantearme si lo que estaba pensando era cierto y no me pregunté si yo podía seguirle de ser cierto o si quería que fuera cierto.
Decidimos trasladarnos a su despachito para ver una película de terror on line por el ordenador y dispusimos una manta en el suelo, con cojines a doquier; nos estiramos y a penas habrían pasado, que sé yo, 10, 15, 20 minutos?, sólo sé que el siguiente recuerdo que tengo es estar besándole.

Y seguir besándole hasta el martes por la mañana, a primerísima hora, justo en el momento que nos separamos para retomar nuestras vidas que, a priori, ya no son las mismas.

Bastó un beso, como dice la canción, para que entendiera que no quería plantearme más nada, sólo quería que siguiera besándome, quería sentir su lengua, húmeda, suave, familiar. Sus labios, perfectamente trazados, eran como volver a casa, me pareció haberle besado en otra vida, ayer; me resultaron un escondite perfecto, un rincón para perderse, donde quería estar.
Separar mi boca de la suya era un suplicio, a pesar de que lo intenté, no una, varias veces; intenté separarme y no dejar que fuera a más, pero fallé catastróficamente. No puedo decir que me arrepienta.

Esos besos que comenzaron al minuto, sabe quien cual, de una película que pasará a la historia por haber sido testigo de, fueron el preludio de horas de sexo consumado, más besos, una escapada del mundo al que pertenecemos y, sin querer planteármelo, el inicio de una situación que, desde hace mucho, desde hace demasiado, se me escapaba.

Esa noche, después de besarnos y conocernos íntimamente, dormimos, a penas dos, tres horas, abrazados, mi espalda contra su pecho, creo recordar, desnudos.
Mi avión se fue sin mi y su taller trabajó sin él.

Ese día, el lunes, nos dedicamos a pasar las horas; me mostró Alcalá de Henares, relatando algunas de las arquitecturas que nos encontrábamos, calles, plazas; que tuvieron más curiosidad esos lugares por saber quienes eran, esa pareja que se besaba sin importar quien hubiera, a plena luz del sol, sin moverse durante largos, largos minutos, en un rincón de su historia.

El orden de los acontecimientos no lo tengo claro, volvimos a su casa, volvimos a intimar, una, dos veces, tres, daba igual, lo importante era seguir besándole. Fuimos a comer alejados de todo, aún más si cabe. 
Durante todo momento me comportaba como si ¨lo nuestro¨ viniera de antes, fuera a después, pocos fueron los momentos de lucidez que me dejaban entrever que en nada, o mucho, debería volver a mi casa y entonces, qué?!.

Caminábamos entrelazados, en el coche nuestras manos se unían; no era importante donde, nuestras miradas se buscaban y nuestros ojos no rehusaban a los otros. 
Era fácil, era cómodo, era familiar.

Hasta que, como debía ser, salió el tema, por mi parte, creyéndome vencedora de no sé que batalla.
Vuelvo a no tener el orden de las frases, preguntas y respuestas claras, es un sinfín de todo o nada lo que me embarga cuando pienso en lo sucedido, cuando pienso en él. Pero en algún momento le pregunté:

Yo: ¨Y ahora qué¨.
Sr.: ¨Debes pensártelo muy bien¨
Yo: ¨Cómo que debo pensármelo muy bien?, yo debo pensármelo?, no entiendo¨
Sr.: ¨Yo no tenía planeado todo esto¨
Yo: ¨Y se supone que yo sí!, que es todo esto?¨
Sr.: ¨Que me gustaras como me gustas, que es más de lo que debería ser y menos, siendo tú¨.
Yo: ¨Cómo siendo yo? porqué menos siendo yo?; es por el niño?; la edad?...¨
Sr.: ¨Deberías pensarlo bien, yo no tengo nada que perder. Tú vives en Barcelona, yo en Madrid, vienes de una clase social más elevada que la mía, yo no puedo amueblar mi habitación hasta que no cobre lo de hacienda!, tu vas y vienes de aquí para allá, Nueva York, Ibiza. No sé, creo que deberías pensártelo bien.¨

Para mis adentros, no daba crédito de lo que estaba escuchando; ¨mi príncipe, si tu supieras las prendas que han compartido mi vida!; habla quien tiene un trabajo fijo, un techo propio en el que cobijarse, resulta ser más responsable que yo y no digamos racional.¨

Yo: ¨La clase social es una estupidez, sobre todo porque yo no tengo nada, es de mis padres, eso para comenzar...yo quiero volver a verte¨

No fue en respuesta a este comentario, aunque acabo admitiendo que él también quería volver a verme.

Volviendo de lugar donde comimos dirección al aeropuerto, era consciente de que no quería que acabara, no en ese momento, no así. Me acompañó al mostrador, me dieron la tarjeta de embarque y salimos a fumar un cigarro para hacer tiempo...no volví a entrar a la terminal hasta el día después.

La segunda noche; nos acomodamos en el sofá y se las ingenió para conectar el ordenador con la tele y poner una película de la que habíamos comentado a alguna hora del día o la noche anterior; la película comenzó y acabó, 72 minutos!, siendo una testigo más de nuestras intimidades, no duramos frente al televisor más de 10 minutos...más de diez minutos prestándole atención, los restantes 62, nos prestamos atención el uno al otro.

Dormí, no en sus brazos, sí a su lado, y dormí, cosa rara.
Nos levantamos, nos vestimos, me acompañó al aeropuerto. Le dejé atrás, mientras yo iba camino de mi rutina y él, se encaminaba hacia la suya. No me giré, no sé si él me miro marchar. Sólo caminé deseando no perder este avión (ya llevaba 3), más por el hecho de  no tener la excusa perfecta para alargar mi estancia un día más ,que por el hecho de querer salir corriendo.
Lo perdí, también era natural llegando a 30 minutos de la salida del vuelo...Vinieron un par de sms:

Yo: ¨Te mato!!! 30 mins en puente aéreo jaja. Les di pena...salgo 8:50..by the moment..los mejores billetes de avión echados a perder..por el momento.¨
Sr.: ¨Joder...a ver si te ha gustado Madrid y no te quieres ir. Si ves que no te dejan volar yo salgo a las 5. Bss Princesa¨.
Yo: ¨Parecería que no quisieras que me dejarán volar, creí que hacías horas extras a diario.
...Al cabo de un rato
Yo: ¨Aterricé...siempre puedo volver. Me ha gustado Torrejón y el monumento que esconde. Besos mi príncipe
Sr.: "¨Y suelo hacerlas pero claro como todo, es cuestión de prioridades. Sabes que las puertas de mi castillo están abiertas princesa. Un besazo.¨

Será este un cuento de hadas? seré yo la princesa? será él mi príncipe?...
Segunda parte, mañana...



05 marzo 2010

Quien es Pete Cashmore?

Pete Cashmore, todos le conocemos en el mundo de la blogosfera, aunque no seamos conscientes, pero sus post y retweets los leemos o vemos a diario, por él mismo, por unos u otros.

Pete Cashmore: nació en septiembre de 1985 es el fundador y creador de Mashable, uno de los 10 Top Blogs; reconocido experto en Social Media, consultor tecnológico (consultar technology) y periodista en Social Media.
En 2005, mientras trabajaba como consultor web, fundó Mashable, ahora leído y seguido por más de 1 millón 800 mil personas. EL slogan del mismo es: ¨Todo lo que es nuevo en la Web¨, incluyendo Social Networking, websites, tecnología y varios otros contenidos.
Siempre tubo en mente crear una empresa relacionada y en función a las nuevas tecnologías pero, no comenzó escribiendo, quieriendo hacer de su blog y sus escritos, su manera de vida.
Fue en 2005 cuando en una pequeña ciudad de Escocia, en Banchory, cerca de Aberdeeb, en su cuarto, a la edad de 19 años, comenzó a intercalar su trabajo con su hobbie, Mashable, mientras pensaba que hacer relacionado con este mundo.
Hoy por hoy, es la persona con más influencia en Gran Bretaña, sus twitters son los más leídos y le siguen más de millón y medio de personas. Vive a caballo entre su ciudad natal, Silicon Valley, Nueva York y Los Angeles. Tiene oficinas por todo el mundo. En 2007 fue seleccionado como uno de los 25 Top Forbes Celebridades, lo mismo que en revista BusinessWeek. En 2009 fue elegido uno de los más poderosos personajes de menos de 30 años, volvió a ser elegido como una de las 25 celebridades más poderosas por la revista Forbes; en este 2010 ha estado en el número 3 de la lista Top.
Se mudó porque su horario de trabajo era nocturno ya que cunaado en Inglaterra despertaban en el continenete americano se iban a dormir o a la inversa, como quieras verlo; decidió irse a San Francisco para estar con el reloj biológico en orden, eso dice.

Esribe semanalmanete una columna sobre Social Media y Networking para la CNN.com

Se dice, se comenta, que ahora mismo se ha perdido entre las miles de fiestas a las que le invitan, miles de tipas que le entran y muchos se preguntan, cuál fue la última entrada que escribió Pete en personas en Mashable. Y en resto de sus perfiles?

La excepción que confirma la regla: bueno, quizás no tanto, pero se sale de lo habitual, seguro. Este tipo es guapo, tirando a muy guapo, se le ve delgado y presuponemos con cuerpo trabajado, pero como no lo hemos visto en paños menores, lo dejamos ahí;  joven, rico (evidente), con poder (ya se ha dicho), conocido mundialmente, líder de opinión, inteligente (obvio), ambicioso, responsable, regular, listo y sin estudios universitarios!
Pero resumamos: guapo, listo, trabajador y rico?; DONDE ESTA LA TRAMPA?

Ya se sabe, dicen que si un hombre está sólo es porque, o es gay, o esta casado y la mujer le espera en casa.
Desconocemos su orientación sexual pero nada apunta a que sea homosexual. Y sabemos que es soltero. Entonces, en serio, ¿donde está la cámara oculta?

Puedo decir y, de hecho, digo a continuación, que he tenido una experiencia personal con él...es cierto que no ha pasado de un mensaje de ida y vuelta vía redes sociales pero...menos es nada!

Cuando estaba preparando el viaje a Nueva York la primera semana de febrero para asistir al ¨Social Media Week¨, supe, por tablón de anuncio de conferencias que iba a poder asistir a una que organizaba y ofrecía Mashable, su blog, el blog por excelencia. Realmente hasta ese momento no me había parado a pensar, es más, no había reparado en quien era el fundador de Mashable, creo que hasta ese momento no me había molestado en cotillear quienes estaban detrás de los grandes blogs, quienes estaban en su inicio, ya que ahora son tantos los que escriben en esos blogs que están a la cabeza de todas als listas, que pierdo la cuenta; quizás es por eso que no reparaba en ver su línea de tiempo, historia, etc. Y por eso, no había reparado en Pete Cashmore.

Como decía, cuando vi la oferta de conferencias y adevertí que podía asistir a una de las suyas, busqué perfiles suyos en internet. Como podéis imaginar, si escribís su nombre en Google, como resultado de la busqueda aparecen: 689.000 páginas; así, del tirón, como si nada:

busquedapete
Uploaded with plasq's Skitch!

Así que por decidirme por uno, opté por Linkedin; pasaron los días, pasó la semana, yo ya me encontraba en Nueva York y era el día de la conferencia de Mashable. Me estaba enfadando, he de reconocerlo; me superaba pensar que un tipo que se había hecho a si mismo gracias a las redes sociales y la divulgación y uso de las mismas, presumiendo en todo momento de lo bien que van, bla, bla, bla; no podía dejar de contestar los mensajes!, o sí, pero entonces no publiques abiertamente todos tus accesos directos y te jactes de recibirlos, avisa de que hay un filtro antes de llegar a ti, que sé yo, algo!
Ni corta ni perezosa y, sobre todo, demasiado segura de mi misma y mis creencias, me dirigí a la segunda opción: Facebook; he de reconocer que se me fue un poquito la olla con el mensaje...:

Hi there;
I supposed you would attend people answering the messages they send to you working on what you do and bringing social media to anyone through your write downs in Mashable blog, maybe I was wrong because I send you a message via Linkedin with no answer, then I try this way, maybe I have more luck.
I would like to know if you will be today in the Mashable event in New York.
The question is easy to answer, don't you think?
It would be my pleasure to know you, even having started on the wrong foot.

Eso le escribí...respondió:

Hey Sandra,

Sorry, I don't check my LinkedIn mail often. No, fraid I won't be at the NY event tonight - over in the UK right now.

Have an awesome week!!

--Pete 
 
Vaya...todo un señor, no os parece?; y eso que aún no ha aceptado mi petición de amistad!, ya me diréis de que le viene cuando constan 4000 y pico ¨amigos¨ en su lista de Facebook.
No he vuelto a ponerme en contacto con él y eso que ganas no me han faltado pero...supongo que espero el momento adecuado. Para qué?, yo me conozco, sé que tendré un momento adecuado (no tengo abuela, se nota, cierto?).

Sea como sea, desde entonces le sigo en sus twitter y trato de estar al día de lo que hace; no por obsesión, pero puedo llegar a ser su peor pesadilla si quiero jajaja. 
No tengo intención alguna, sólo lo hago por pura curiosidad, que hace para ser y estar donde esta?; puede que en sus inicios sí fuera digno pero ahora mismo, entre asistir a los Grammy, a saber si va a los Oscar (porque escribe mucho sobre las celebrities y su mundo, se nos habrá perdido en el glamour de Hollywood?) no veo yo gran cosa, su equipo sí, puedo dar buena fé de ello.
Además de estar escribiendo en el blog cada cinco minutos un post u otro, entre la enorme plantilla que debe tener, plantilla o colaboradores, puedo asegurar que tiene a su equipo realmente, bien formado.
Para muestra, un botón:
La conferencia que llevaron a cabo en New York fue, de calle, la mejor de todas. Empezando por el lugar de la misma, un espacio moderno, grande, preparado para la ocasión, con wiffi (increíble pero en ninguna de las otras había conexión...ni estaban mínimamente preparados, a las que yo fui y fui a muchas); en esta conferencia veías a todo el mundo con sus portátiles, los móviles, todos twitteando al segundo cero. Para los asistentes daban un pequeño aperitivo gratuito (tampoco lo dieron en otras conferencias) e invitaron a copas al acabar, ademas de estar patrocinada por Pepsi, patrocinador del Social Media Week y más concretamente, de Mashable, con quien han estrechado lazos.
Había un escenario y dos sofás para los ponentes, ponentes que se apoyaban, en una serie de diapositivas que hacían de refuerzo visual en su charla. Un profesor y un alumno, en la vida real y en la misma conferencia. Un profesor y un alumno aventajado. Obviamente, se hicieron publicidad gratuita de sus perfiles, de sus currículums pero, cada poco, ambos, de un modo u otro, mencionaban, recordaban, puntualizaban que debíamos estar pendientes de los post de Mashable, debíamos tener presente a Mashable; Mashable fue la palabra más repetida en la confernecia, bien aprendido lo tenían.
La charla era muy, muy cooquial, con bromas muy bien aceptadas por los asistentes.
La conferencia tocaba el tema de los periodistas del futuro en las nuevas tecnologías. Como utilizar social media para ello, como escribir, etc..

*Inciso: mañana subiré todas las diapositivas, una a una, de la conferencia en cuestión, las cuales, fotografíe.

Por supuesto, la palabra que seguía en cuanto a repetición y mención a Mashable,  era el nombre de Pete Cashmore.

Resumiendo otro post desordenado.
Pete Cashmore: realidad o fición?

Le seguiremos de cerca...acabará aceptándome en Facebook?, acabaré volviéndome a dirigir a él?, lo conoceré en persona, cosa que sí es, uno de mis objetivos?

Continuará....


 
inicio