Una vez instalada en mi casita, donde me he pasado el día no sabiendo exactamete que he hecho pero sí que he estado pensando durante todas las horas, ha llegado el momento de desterrar los secretos de mi viaje a Nueva York, viaje repleto de conferencias, encuentros, sorpresas, compras, fiestas, enfados, desafios...un mix que no puede dejar indiferente a nadie.
09 febrero 2010
06 febrero 2010
Nueva York, ciudad de suenios
Nueva York amanecio nevada y los copos de nieve siguen cayendo disimuladamrnte...no kiero irme
05 febrero 2010
Nightout New York
Bien, hoy parece que saldré un ratin por la nuit aquí en Nueva York.
Un ratin que viniendo de mi puede suponer un ratito más largo o, como me pille por querer irme, será un ratin demasiado chiquitin.
Vamos a cenar Matteo, mi madre (la Monce), Gerard y yo. Matteo es un italiano que vive aquí en la Gran Manzana, comenzó siendo comercial de una inmobiliaria, de ahí le conocimos y ahora ha pasado a ser un amigo al que visitar siempre que venimos y, personalmente, cuando estoy en Barcelona, seguimos en contacto; ¨La Loca¨ me llama, que fama tengo y eso que sólo he estado de fiesta una vez con él en mi ciudad cuando vino al cumpleaños de mi padre hará dos años.
Mi madre, es mi madre y ya he hablado de ella en diferentes ocasiones; me ha acompañado en este viaje y, sinceramente he de decir, que nos esta yendo muy bien, puede que incluso este viaje deberiamos haberlo hecho antes o que pueda marcar una rutina anual para ambas....se verá.
Gerard...quien es Gerard?
Pues poco o nada puedo decir al respecto de él; le conocí en el avión cuando veniamos hacia aquí, en un momento que me desvelé y fui al baño; una vez en el aeropuerto dialogamos e intercambiamos teléfonos y después de un par de mensajes y mi desfachatez en invitarle a acompañarnos y, su poca vergüenza en aceptar, hoy podremos conocernos ambos un poco más. Podremos conocernos un poco más porque esta claro, estuvo claro desde el primer momento que había algún interés por ambas partes...aunque para ser sincera he de reconocer que ahora mismo no recuerdo en absoluto su cara, su físico en general. Recuerdo que tanto mi madre como yo le dimos más que un aprovado, le vimos educado, con clase, simpático y estaba aquí por trabajo (trabaja en la delegación internacional de los hoteles Husa....mmmhhhh, pinta bien jaja).
Así que bueno, iremos a cena al restaurante Balthazar, reconocidísimo aquí, acostumbran a ir estrellas de cine, cantantes, etc., mi hermano se encontró a Tom Cruise, Jude Law....y luego me iré de fiesta con Matteo, que es un peligro, pero peligro, peligro en todos y cada uno de los sentidos que podamos pensar. Incluso, me da algo de ¨miedo¨ que pueda querer entrarme, sobre todo con un par de copas de más, ambos, porque si vamos con un par de copas de más, ambos, si él me entra, yo no sé si diré que no...Siempre y cuando no conecte con Gerard, que en principio, esa es la idea.
El plan suena re bien, lo sé, sin embargo, acabo de subir del gimnasio porque me estiré un rato en la cama para tratar de descansar antes de la cena y la noche que supuestamente tengo por delante y sonó una canción en mi ipod que me dejó totalmente trastocada, tanto que decidí levantarme y salir a darme algo de caña al gym.
Me pusé a recordar a Tarzán, lo sé, un desastre; en cuando comenzamos a tener algo y yo viajaba por España a los lugares más recónditos y desconocidos de mi país, tanto que para llegar a alguno de ellos viajé casi 24 horas en un tren olvidado por el gobierno español y que aún iba a 15 km por hora!!! y, en el primer lugar donde nos encontramos, mientras el montaba la carpa de WII yo le esperaba en una terraza, donde podía mirar lo que hacía, observarle cuando se quitó la camiseta porque hacía un calor que mataba y, con ese cuerpo que Dios le ha dado y que él se ha trabajado, se acercaba donde yo estaba con una cervecita, me besaba, tomaba un sorbo y volvía al trabajo. En esa terraza, en ese encuentro, sonó la canción de Reik: ¨Sabes¨.
Hace dos años largos que sentí que podía volver a enamorarme y hoy al escuchar de nuevo este tema me he sentido vacía por hacer tanto, tanto, que no sentía nada igual. De ahí que recordara a Tarzan, no porque le recordara sin más.
Bueno, esperemos que este sentimiento algo tristón, no me estropee la noche.
04 febrero 2010
Los taxis de Nueva York
Se merecen un post, ni demasiado largo ni demasido corto, pero un post única y exclusivamente sólo sobre ellos.
Son muchas las historias que en alguna ocasión, hemos escuchado de los taxis amarillos de la gran manzana; las películas en las que toman protagonismo a la hora de hacer persecuciones y demás, la famosa frase: ¨siga a ese coche!¨.
Siempre que he tenido la oportunidad de viajar a Nueva York lo he pensado y tenido en cuenta, los taxis de Nueva York dan miedo!
Conducen como si fueran los amos de las calles y, ciertamente lo son, caminando por cualquier avenida si miras a la calle lo que ves son un montón de autos amarillos a la carrera para ver quien llega el primero, vete tú a saber donde.
02 febrero 2010
Conflicto: sexo masculino.
Esta mañana, en Nueva York, mientras me duchaba, pensaba en lo grande de estar aquí para participar en estas conferencias sobre Social Media. Pensaba en como había llegado a gustarme tantísimo los ordenadores y la vida digital en general para verme aquí, expectante ante tales conferencias. Y le recordé. A mi primer novio, aquel que me introdujo en este mundo, aquel al que le debo mi, ahora devoción y casi mi vida entera, si tenemos en cuenta que vivo dedicada a internet y maquinas en general, además de mi hijo.
Ese pensamiento me llevo a otro que nada que ver con el primero; me vi pensando en que no le tengo en mi vida y me gustaría, me vi pensando en los años que pasamos juntos como pareja y como amigos, grandísimos amigos, los mejores amigos; me vi pensando en como fue decayendo nuestra relación, en como lo perdimos todo, en como le perdí; como, años después he tratado, no una, varias veces, en recuperar aquella amistad y sólo he recibido silencio como respuesta.
Conocerle a los 13 años marcó mi pasado. mi presente y mi futuro.
Prometerme el mismo día que le conocí, cuando le ví por primera vez en su casa, merendando yo con su hermana, él salía hacia la autoescuela, que sería mío; fue una promesa que cumplí, tras no poco esfuerzo.
Llevar mi promesa a buen fin cuando tenía 15 años, tras dos de amistad y tonteo, superó con creces todo tipo de sueño que huviera podido tener al respecto.
Sólo un año duró entonces nuestro amor...un año en el que me hizo mujer, con todas las letras; supé el sentir del amor, me familiaricé con el sexo, las ansias, el anhelo, los celos, la necesidad, el vacío en el estómago, las lágrimas ardiendo en mis ojos...todos y cada uno de los sentimientos que pueden acompañar a ese sentimiento de amar más que a la vida misma, a alguien, con él, lo sentí por primera vez.
Sufrí la pérdida de la única persona que veía como mi alma gemela y le rogué cada noche a ese ser superior durante 3 años, que me lo devolviera.
Durante esos 3 años le herí, de todas las maneras imaginables, hasta aquella que uno sólo ve en las telenovelas, enamoré a su hermano y me regodeé en sus brazos, sabiendo que le mataba saberlo, sabiendo que podía llegar a perderle porque, no éramos amantes, no éramos pareja, pero nuestra necesidad era diaria, horas al teléfono, coca-cocolas 4 noches de 5 entre semana, las otras noches que restaban jugábamos al futbolín o hablábamos, simplemente hablábamos en su coche a la puerta de mi casa.
Tres años pasaron en los que cada día amanecía preguntándole si volvía conmigo y, durante 3 años, su repsuesta fue que no.
Un día que salíamos a cenar, como muchas otras noches, algo me dijo que esa cena íba a ser distinta; habían pasado casi semanas sin que yo volviera a preguntarle lo que no me había cansado de preguntar durante tanto tiempo, sin predemitación, simplemente un día dejé de hacerlo; me vestí más de la cuenta, cenamos y nos recogimos en su casa como tantas veces; la película seguía y él habló evitando pregunta, primero quisó saber porque había dejado de insistir y le dije que aunque lo supiera, no era el día en el que yo le respondería, que debía pronunciarse, pues yo lo había hecho durante tanto tiempo...lo hizo más por complacerme que por necesidad ya que no llegó a terminar la pregunta que yo, sentía sus labios junto a los míos; me tiré en sus brazos, después de tres años, era un palcer de dioses volver a besarle.
Que día, que recuerdos, aún disfruto viéndome en su cuarto, la cama contra la pared, todo a oscuras...incluso recuerdo la ropa que ambos vestíamos: yo una camisa blanca con un mono de falda con tirantes y la cinturilla alta, tacones. Él jeans, azul típico, levis obviamente, polo marrón, zapatos timberland, zapatos que se quitó cuando nos estiramos en la cama para ver la peli.
Durante los casi 3 años que estuvimos juntos como la pareja ideal me sentí amada, protegida, deseada, cuidada, amante, amiga, esposa, sueño, anhelo, necesitada; jamás me faltó un te quiero; ese te quiero que salió de sus labios tras un mes de haber recomenzado, en un río de Llivia al anochecer, mientras hacíamos caminos con el Vitara. Paramos en medio de las pequeñas aguas, me tiré sobre su regazo, escuchándole y mirando la fría oscuridad de la noche y mis sentidos despertaron al escucharle decir: ¨Te quiero¨...tras 3 años, volvió a decir en voz alta lo que nunca dejé de sentir que era cierto. A día de hoy, me resulta difícil imaginar un te quiero más sincero que ese.
Vivímos en San Francisco durante casi 6 meses juntos, ese fue el principio del fin. La convivencia fue perfecta, como todo con él; cero problemas, lo que fuera problema lo provocaba yo, consciente o no, sólo yo era el problema.
A la vuelta supe que eso debía terminar. Por la más estúpida de las razones, quería vivir.
Quería salir, entrar, experimentar, arriesgarme, probar...lo dicho, la más estúpida de las excusas y me busqué enamorarme para apoyar más esa decisión.
Sé que le maté en vida, puedo romperme cuando lo recuerdo, sé que eso puede suceder porque se lo hice a él.
Lloró, rogó...imploró y esperó casi cuatro años a que yo viviera, experimentara, me arriesgara, probara e incluso, me enamora de otro que no era él.
Durante esos años siempre estuvo a mi lado; día a día, noche tras noches; nuestras coca-colas, nuestros partidos de futbolín; sus hombros secando mis lágrimas por pedazos de mi corazón heridos por un amor que no era el suyo.
Me desmotró que me amaba, más que cuando estuvo conmigo y eso ya era difícil.
Yo deseaba amarle, deseaba sentir por él, lo que sentía por otro pero ya no pudo ser.
Una tarde me llamó para hablar, yo sabía que quería decirme que había comenzado a verse con una antigua compañera de colegio; quería decírmelo más para que yo reaccionara que por el mismo hecho de estar haciéndolo.
Quedamos en uno de nuestros bares...la Oca...antes de que pudiera hablar no esperé, quisé ser la mala, de alguna manera ya lo era; y me adelanté a pedir turno de palabra antes que él, quería que me odiara, que no dejará lugar a un quizás, no entonces, no a corto plazo, no a medio plazo:
¨Estoy embarazada¨
Murió.
Tras esas dos palabras su cara en unos segundo, dos a los sumo, mostraron rabia, decepción, desesperación, derrota, desamparo, hundido, vacío, necesitado, sin vida...y así se quedó.
Sus siguientes frases, una sucesión de sonidos de los que ni yo ni él fuimos del todo conscientes; frases que fueron las mínimas y necesarias antes de que él se levantara y dándome la espalda, me dejará tras de sí...hasta hoy.
Han pasado 10 años.
Nos hemos visto 4 veces.
Nos hemos visto 4 veces.
Él ahora esta casado y con dos niños.
Nunca a respondido a mis mensajes de retomar contacto, su excusa la primera vez fue que su novia, actual mujer, no quería, no le perdonaría tener la mínima relación conmigo. En su momento me pareciónlo mejor, por él, sabiendo, conociéndole como le conozco, que era una regla que le convenía respetar, y lo acepté.
Pero tantos años han pasado que, cuando por una red social, traté, hace a penas dos meses, de que me contará como estaba y siguió respondiéndome con el silencio, tras tantos años me preguntó porqué.
01 febrero 2010
Felicidades amiga
EL jueves fue tu cumpleaños; ya pasaste los 30...solo sumándole uno pero, es un cambio importante, de sobras sabes que me hubiera encantado estar a tu lado.
Te pensé todo el miércoles, te recordé con más cariño el jueves pero, ese día, se me juntaron mi amor por ti con las ansias de ver a Marcos que llegaba al día siguiente de su esquiada, la primera semana blanca con su colegio, sus compañeros, cinco días despegado de mi lado, él encantado como no!, yo también por él, aunque la casa se quedad demasiado sola.
El sábado me dispuse a disfrutar de mi niño, a despedirme de algunos de los mios y a prepararme para mi viaje.
El domingo viajé y hoy, a caballo entre la noche del domingo y el sol del lunes, te escribo estas líneas para decirte que en todo momento he estado pensando en ti.
Pensando en ti, suspirando por no poder acompañarte en el día de tu cumpleaños, deseando haber estado a tu lado y al lado de los otros para celebrar tus 31 y, debes creérme, lamentando no estar donde mi corazón estaba.
Cuando cumpliste 29 dsifruté a tu lado de su llegada, ha sido el único cumple en el que físicamente he llegado a estar, no será el único, ni tu en mis días a festejar, estoy segura.
No te felicite en el momento, demasiados sentimientos luchando por hacerse con el primer puesto en mi; pero recordaba cada segundo que era un día importante para ti amiga.
Sabes lo que te llego a querer. Lo que significó para mic onocerte. Lo importante que es saber que estás ahí, tan cerca a pesar de la distancia. Lo que me anima a seguir sabiendo que formas parte de mi vida desde que un día, hace ya 6 años, apareciste en mis días.
Mejor que nadie, comprendes que muchos de los recuerdos que guardo de todo ese pasado que nos unió, eres de los únicos momentos que me gusta recordar y lo único importante que rescate y me queda de aquella historia.
Te considero más que a una amiga, mi hermana. Sé bien que me conoces y toleras muchas de mis tonterias porque me quieres bien, a pesar de que sepas que esas tonterias puedan dañarme, estarás para después animarme, secarme las lágrimas si cabe, consolarme.
Te adoro porque jamás has intentado cambiarme, porque siempre has respetado mis maneras y has aceptado mis decisiones, aún a sabiendas que eran malas, que me harían mal.
Te adoro porque eres grande, muy grande! tan grande que aún a veces me resulta increíble tener como amiga a alguien como tú: optimista, enérgica, hermosa por dentro y por fuera.
Por dentro, es complicado mencionar todas y cada una de tus facetas envidiables, algunas otras cargantes pero todas ellas hacen de ti lo que eres: mia miga.
Un corazón que no cabe en tu pecho, leal como si hubieras sido tu la impulsora de dicha palabra; celosa de sus amigas, que nadie las hiera, que nadie se atreva; luchadora, fuerte, te envidio en este punto aunque seas mi amiga y la envidia sea mala, tu fortaleza en tus decisiones, hace que sienta envidia por no poder copiarte.
Amiga, te deseo todo lo bueno que mereces tener. Te deseo que la vida te regalé días maravillosos de ahora en más; que cada mañana te levantes sonriéndole a la vida y al acostarte, puedas darle las gracias por otro maravilloso día más.
Te deseo que que cuando mires hacia el futuro veas que todo es posible y que todo te llegará. Y que cuando mires al pasado, el irgullo te llene al ver como has vivido y como supiste llegar al final.
Te deseo que siempre puedas estar acompañada de tu gente para celebrar las alegrías de la vida y los golpes que en ocasiones y por ley de vida, nos da, que jamás necesites un hombro en el que derramar lágrimas, porque el mío lo tienes para siempre, aunque la distancia me haga difícil, a veces, prestartelo para que llores en él.
Quiero que jamás olvides que eres grande, que te mereces lo mejor, que tu amistad es oro para mi, que te quiero con toda mi alma y que me encanta tenerte en mi vida, que me vuelvo loca por ir a verte, no hay más nada para viajar a Buenos Aires, sólo tú. Y aquellos que te sigan acompañando a medida que los días pasen. A los que me has ido presentando y me has dado la posibilidad de tenerles como amigos, ya les llevo también conmigo, y espero poder disfrutarles tantas veces como la vida me dejé, pero siempre a tu lado.
Amiga, felicidades.
No sabía que regalarte que te hiciera sentir y que pudieras ver lo importante que eres para mi.
Te deseo que hayas tenido un cumpleaños a tu medida, que todos lo hayáis disfrutado, tengo celos de todo y de todos por no haber podido estar a tu lado.
Con estas cuatro líneas, felicitarte, decirte que no me olvide que el jueves cumplias un año más y que espero sentieras que estaba contigo.
Te quiero amiga, por siempre,
San
Te pensé todo el miércoles, te recordé con más cariño el jueves pero, ese día, se me juntaron mi amor por ti con las ansias de ver a Marcos que llegaba al día siguiente de su esquiada, la primera semana blanca con su colegio, sus compañeros, cinco días despegado de mi lado, él encantado como no!, yo también por él, aunque la casa se quedad demasiado sola.
El sábado me dispuse a disfrutar de mi niño, a despedirme de algunos de los mios y a prepararme para mi viaje.
El domingo viajé y hoy, a caballo entre la noche del domingo y el sol del lunes, te escribo estas líneas para decirte que en todo momento he estado pensando en ti.
Pensando en ti, suspirando por no poder acompañarte en el día de tu cumpleaños, deseando haber estado a tu lado y al lado de los otros para celebrar tus 31 y, debes creérme, lamentando no estar donde mi corazón estaba.
Cuando cumpliste 29 dsifruté a tu lado de su llegada, ha sido el único cumple en el que físicamente he llegado a estar, no será el único, ni tu en mis días a festejar, estoy segura.
No te felicite en el momento, demasiados sentimientos luchando por hacerse con el primer puesto en mi; pero recordaba cada segundo que era un día importante para ti amiga.
Sabes lo que te llego a querer. Lo que significó para mic onocerte. Lo importante que es saber que estás ahí, tan cerca a pesar de la distancia. Lo que me anima a seguir sabiendo que formas parte de mi vida desde que un día, hace ya 6 años, apareciste en mis días.
Mejor que nadie, comprendes que muchos de los recuerdos que guardo de todo ese pasado que nos unió, eres de los únicos momentos que me gusta recordar y lo único importante que rescate y me queda de aquella historia.
Te considero más que a una amiga, mi hermana. Sé bien que me conoces y toleras muchas de mis tonterias porque me quieres bien, a pesar de que sepas que esas tonterias puedan dañarme, estarás para después animarme, secarme las lágrimas si cabe, consolarme.
Te adoro porque jamás has intentado cambiarme, porque siempre has respetado mis maneras y has aceptado mis decisiones, aún a sabiendas que eran malas, que me harían mal.
Te adoro porque eres grande, muy grande! tan grande que aún a veces me resulta increíble tener como amiga a alguien como tú: optimista, enérgica, hermosa por dentro y por fuera.
Por dentro, es complicado mencionar todas y cada una de tus facetas envidiables, algunas otras cargantes pero todas ellas hacen de ti lo que eres: mia miga.
Un corazón que no cabe en tu pecho, leal como si hubieras sido tu la impulsora de dicha palabra; celosa de sus amigas, que nadie las hiera, que nadie se atreva; luchadora, fuerte, te envidio en este punto aunque seas mi amiga y la envidia sea mala, tu fortaleza en tus decisiones, hace que sienta envidia por no poder copiarte.
Amiga, te deseo todo lo bueno que mereces tener. Te deseo que la vida te regalé días maravillosos de ahora en más; que cada mañana te levantes sonriéndole a la vida y al acostarte, puedas darle las gracias por otro maravilloso día más.
Te deseo que que cuando mires hacia el futuro veas que todo es posible y que todo te llegará. Y que cuando mires al pasado, el irgullo te llene al ver como has vivido y como supiste llegar al final.
Te deseo que siempre puedas estar acompañada de tu gente para celebrar las alegrías de la vida y los golpes que en ocasiones y por ley de vida, nos da, que jamás necesites un hombro en el que derramar lágrimas, porque el mío lo tienes para siempre, aunque la distancia me haga difícil, a veces, prestartelo para que llores en él.
Quiero que jamás olvides que eres grande, que te mereces lo mejor, que tu amistad es oro para mi, que te quiero con toda mi alma y que me encanta tenerte en mi vida, que me vuelvo loca por ir a verte, no hay más nada para viajar a Buenos Aires, sólo tú. Y aquellos que te sigan acompañando a medida que los días pasen. A los que me has ido presentando y me has dado la posibilidad de tenerles como amigos, ya les llevo también conmigo, y espero poder disfrutarles tantas veces como la vida me dejé, pero siempre a tu lado.
Amiga, felicidades.
No sabía que regalarte que te hiciera sentir y que pudieras ver lo importante que eres para mi.
Te deseo que hayas tenido un cumpleaños a tu medida, que todos lo hayáis disfrutado, tengo celos de todo y de todos por no haber podido estar a tu lado.
Con estas cuatro líneas, felicitarte, decirte que no me olvide que el jueves cumplias un año más y que espero sentieras que estaba contigo.
Te quiero amiga, por siempre,
San
SOCIAL MEDIA WEEK
Estoy en la Gran Manzana.
He viajado esta mañana a primera desde Barcelona, acompañada de mi madre (este punto lo mencionaremos en un momento).
Me quedo hasta el domingo, llegando a casa el lunes a primera hora de la mañana.
Este viaje se dió la idea y oportunidad cuando vi que durante la primera semana de febrero, osease, arranca mañana, tendría lugar la Conferencia Mundial de Social Media y se me ocurrió que, ya que mi familia debería viajar en un principio sí o sí por temas familiares, comenté que si pudiéramos hacer que coincidieran las fechas sería buenísimo.
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